Por Redacción/Zunoticia
Huejutla de Reyes, Hgo.- La tierra del barro rojo con grabados, de origen ancestral, Chililico, fue el escenario para la celebración de la primera ofrenda a San Miguel y la apertura de la puerta a los fieles difuntos para que visiten a sus vivos en la festividad de Día de Muertos, según lo expresado por el alcalde Alfredo San Román, en su mensaje durante la celebración.

Este 29 de septiembre, en el acceso al barrio La Peña, los pobladores instalaron un gran arco con flores de papel y una figura gigante de un burrito para velas, una de las artesanías para instalar en los altares con mayor demanda en esta temporada.

Ahí, las autoridades, encabezadas por la delegada Yuridia Flores, recibieron al alcalde Alfredo San Román; su esposa, Kristel Rodríguez; al secretario de Educación, Natividad Castrejón y comitiva que los acompañaba. Tras la colocación de los collares de flores y el sahumerio, descendieron hasta el campo, donde se había instalado un área especial con sillas, un altar con ofrendas y, alrededor del área verde, puestos de artesanías. que en su mayoría ofrecían los artículos que la propia comunidad elabora; algunas máscaras de madera y alimentos.

“Este día tiene un significado especial de acuerdo con nuestra tradición, el día 29 de septiembre comienza el peregrinar de las almas de nuestros difuntos rumbo a la gran fiesta de muertos, nuestro Xantolo y para mí, es también un momento muy especial, recordar que en el 2012 iniciamos con un proyecto para dar a conocer nuestro Xantolo a nivel nacional e internacional” refirió San Román en su mensaje inicial.

La ceremonia, tras el mensaje del alcalde, comenzó con el encendido de las velas, seguida de la limpieza de los productos con el humo de copal. La cuadrilla local Yankui Tonatí, abrió los bailables y fue seguida por otras más como la de Colalambre y Nueva Generación, que contagiaron con sus ritmos al mismo secretario de Educación y a María del Carmen Mandujano, que se levantaron de sus sillas y comenzaron a zapatear.
Después, vino el reparto de las ofrendas que se tenían en los canastos frente al altar y los asistentes que lo prefirieron pasaron a comer los alimentos en las mesas instaladas sobre el campo, en tanto la música y las cuadrillas continuaban danzando.
Esta fiesta, fue más allá en su mensaje San Román Duval, no solo busca ahora exponerse al mundo, sino mantenerla como una tradición del pueblo de Huejutla, que se cultive desde el preescolar e invitó a toda la gente que quiera participar a que acuda a la plaza principal y participe con sus bailes, con la tradición “Si ustedes quieren ir y bailar en las tarimas que ponemos y ser partícipes de esta tradición, nos fortalece como huejutlenses, como huastecos” precisó.