Por Ángel Osiris Castillo García/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- A sus 73 años, con una extremidad amputada desde hace un año, doña Ana Mercedes Cruz Medina, vecina de la colonia Valle del Encinal, asiste puntual a sus citas de rehabilitación, con un entusiasmo y disciplina que muchos pacientes no tienen, su motivación es poder tener su prótesis, para seguir atendiendo a su esposo, que igual se encuentra discapacitado y a su hijo.
Ana Mercedes refiere que, debido a su padecimiento de diabetes e hipertensión, hace un año sufrió una trombosis, la cual le complicó la circulación en sus arterías, razón por la cual le tuvieron que amputar la pierna derecha, situación que la dejó postrada en una silla de ruedas, por lo que sus familiares, que viven en Estados Unidos, le enviaron una prótesis para su pierna, pero debido a que no está hecha a su medida no la ha podido utilizar.
Sin embargo, esto no la ha frenado, ni ha sido un impedimento para poder desarrollar las acciones que hacía de manera cotidiana, como el hecho de cocinar, hacer la limpieza de su casa, tender su cama y, sobre todo, acudir a sus rehabilitaciones mediante el servicio de taxis del DIF Estatal.
Refiere que desafortunadamente su esposo también se encuentra con una discapacidad, ya que al intentar ayudarla y por su avanzada edad perdió el equilibrio y cayó al suelo, lo que le causó una fractura, por lo que ahora tiene que utilizar una andadera para poder moverse.
Aun así, explica que la razón por la cual sigue asistiendo a las terapias es por que desea que a través del CRIRH se le pueda autorizar el uso de la prótesis, pero, además, esto le ha ayudado a superar su condición y no darse por vencida.