Por: Redacción/Zunoticia
Huejutla de Reyes, Hgo.- Entre las leyendas que se conocen por historiadores locales sobre hechos sobrenaturales, se cuenta la Casa del duende, en la colonia Tahuizán, donde mucho antes de ser poblada, hubo una casa que se construyó sobre una piedra que era preferida por un duende y que ha sido marcada presuntamente por diversas tragedias, sin embargo, vecinos y residentes actuales de ese sector niegan conocer los hechos y que para ellos es una vivienda ordinaria más de ese sector.
La leyenda de la Casa del duende ha sido recopilada por historiadores como Salvador Altamirano y narrada por el historiador independiente Jorge Luis Juárez, que se remonta a fechas en que Tahuizán eran terrenos de cafetales y naranjales y el río de agua clara era usado por las mujeres para ir a lavar la ropa.
Según sus datos, en un predio que se encuentra actualmente a poco más de mil metros de la hoy entrada a la colonia, por la zona centro, se ubicaba en un cerro una gran piedra que parecía hecha de desperdicio de cemento, que en aquel tiempo no era muy común, y donde supuestamente era posible observar a un duende que se sentaba ahí a ver hacia el río.
“Yo era vecino de esta casa y sobre ella se tejieron leyendas que fueron pasando de boca en boca y no cayeron en el olvido. Yo las escuché de pequeño, conocí una piedra que estaba en la loma, de lo que es la Casa del duende, una piedra muy particular, daba la impresión de estar hecha de lo que conocemos como concreto, como el que hay veces se presenta en las calles de la ciudad, el concreto se deslava y queda la piedra nada más, pero en aquellos años las casas eran de zacate, y la gente más o menos pudiente, sus casas eran de tejado y madera y ahí construyeron una casa, del que construyó la carretera Huejutla-Chalma, hoy carretera federal, hizo una casa de material que le dicen la Casa del duende”.

“Lo que pasa, que la piedra que estaba en la loma, alguien la echó hacia abajo y se vino rodando, rodando”, agregó “y decían que en esa piedra se paraba el duende a observar el naranjal de lo que consideraba él sus dominios y alguien tiró la piedra, dicen que alguien vio como el duende detenía la piedra donde ahora está la casa; después se dice que quien construyó esa casa, el contratista de la carretera nacional, tapó la piedra a partir de eso han sido infinidad de personas que han morado y por alguna circunstancia se dice que, algunos han fallecido trágicamente; otros en condiciones muy penosas; ha sido una acumulación de gente desde hace unos 50, 55 años que se tiene esa construcción”, citó como parte de la leyenda.
Zunoticia acudió al domicilio que se encuentra una cuadra atrás sobre la calle San Luis, cerca del río, pero vecinos del sitio rechazaron conocer la leyenda, aseguraron que para ellos es una casa normal, y nunca han visto o conocido ocurra nada.
Algunos aceptaron haber escuchado alguna historia de eso, pero no tener conocimiento de ello. Unos más aseguran haber vivido en la zona, desde que los terrenos eran naranjales, haber jugado fútbol en el predio, pero nunca haber conocido de la leyenda.
