Por Enedino Hernández Alonso / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- El Obispo de la Diócesis de Huejutla, José Hiráis Acosta Beltrán, exhortó a la comunidad católica a vivir con plena devoción el Tiempo de Adviento y a prepararse espiritualmente para las celebraciones en honor a la Virgen de Guadalupe, que cada año congregan a miles de fieles en la región huasteca.
El jerarca recordó que el pasado domingo se celebró el primer domingo de Adviento, periodo litúrgico que marca el inicio del año en la Iglesia Católica e invita a la reflexión, a la esperanza y a disponer el corazón para el nacimiento de Jesús “este tiempo, además de su espiritualidad propia, es la espera del Mesías, la espera del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo”.
En el marco de este tiempo litúrgico, destaca que diciembre ofrece también la oportunidad de recordar las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, cuya presencia continúa marcando profundamente la fe del pueblo mexicano.
El Obispo confirma que ya fueron difundidos los programas de peregrinaciones para este año e invita a todos los fieles católicos a participar en ellas de manera ordenada, respetuosa y con profundo sentido religioso.

“Quiero exhortar al pueblo de Dios, a los fieles cristianos, para que tratemos de celebrar dignamente las fiestas Guadalupanas, no solo el 11 y el 12 de diciembre, sino también nuestras velaciones en las colonias o en los lugares donde pedimos la celebración de la Eucaristía”.
Pide que estas prácticas no se limiten a simples convivencias, sino que mantengan su esencia espiritual mediante el rezo del Santo Rosario, la reflexión comunitaria y la lectura del Nican Mopohua, texto que narra las apariciones de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego.
José Hiráis Acosta Beltrán, insiste en que las velaciones deben conservar la solemnidad que caracteriza a la tradición Guadalupana “que no sea solamente una simple fiesta, sino una verdadera velación, cuidando el aspecto espiritual con el rezo y la lectura del mensaje guadalupano”.
Recuerda que la Guadalupana ha sido consuelo para el pueblo mexicano desde su aparición y rememoró las palabras dirigidas a San Juan Diego “¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu madre?”, para destacar la presencia maternal de María en medio de las dificultades actuales “son palabras para nosotros hoy en México, un pueblo que de muchas maneras sufre, por lo que le pedimos a la Santísima Virgen que siga intercediendo por nosotros”.
Finalmente, subraya que, así como la Virgen acompañó a San Juan Diego incluso cuando enfrentó la enfermedad de su tío, también acompaña hoy a las familias huastecas en sus desafíos, por lo que llama a los fieles católicos a agradecer a Dios el regalo de la Virgen y a vivir estas fechas con gratitud y fe “somos bendecidos por el Señor al enviarnos a Nuestra Madre a México, démosle gracias y vivamos con dignidad estas celebraciones”.