Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo. – “La guajolota” es uno de los platillos típicos de la gastronomía del altiplano, concretamente de la Ciudad de México, la cual consiste en un pan (bolillo), relleno de tamal, que se come en calidad de desayuno con atole o café.
Sobre su singular nombre existen varias hipótesis, una de ellas -quizás la más creíble-, es por su valor calórico ya que engorda como un guajolote; otra refiere que la palabra guajolota proviene del náhuatl “huexolótl”, que significa “gran monstruo”, que alude a un guajolote macho de gran tamaño, a estos animales se les engorda con maíz para su consumo y el tamal se elabora con el mismo grano, de ahí podría derivar su nombre; y una tercera, que se prepara con pan rústico al que en la Ciudad de México llaman guajolote.

Al respecto, Luis Antonio Orta, comerciante en el rubro de tamales, quien por las mañanas se ubica en la Avenida México de la colonia Santa Irene, refirió que también en la huasteca, en especial en Huejutla, es muy solicitada “la guajolota”, la cual hay de tamales verde, mole y rajas.
Agregó que, lleva ocho años vendiendo tamales y por ende la singular “guajolota”, negocio que por necesidad aprendió en la ciudad de Pachuca, y al darse cuenta que era redituable decidió traerlo a Huejutla, su lugar de origen.
Para finalizar, enfatizó que la famosa “guajolota”, no obstante que no es regional, se ha hecho tradicional en la población, ya que es común que muchas personas desayunan con esa exquisita torta de tamal.