• Juan Fernández Rojas tiene mayor mérito en el Partido Revolucionario Institucional y saca más la cara y el pecho por su instituto político que el propio dirigente y regidor, Margarito Monterrubio Hernández, que desde el pasado 14 de diciembre del año 2021 que tomó protesta con la ex secretaria del instituto político, Zoraya Inés Rivera López, quien renunció al cargo y al partido mucho antes del proceso electoral a la gubernatura 2022.
• No ha llamado el dirigente a alguna rueda de prensa, tampoco a posicionamiento público o mensajes políticos, pues es notorio que ha bajado las manos antes del juego.
• El PRI tiene más de 20 años que no gobierna Huejutla y hoy la dirigencia municipal se aprecia más alejada de la militancia y ha mantenido una política fría con los que siempre han dado todo en la estructura, que son los que han caminado, que algunos están buscando una alternativa diferente a falta de interés político y que debiera de cumplir una función en favor de las causas sociales, y estos grupos se han conformado con una quincena segura en la que no se ve la representación política de su militancia.
• El futuro político no es claro en el tricolor y las alianzas políticas son un aliento de sobrevivencia en los partidos de oposición y tendrán que buscar como mantener ese tres por ciento en algunos estados para no perder el registro.
• A nivel municipal PAN y PRI se enfrentaron en el pasado proceso y a ambos institutos los dividen en las cúpulas cediendo el espacio político, el PAN limitó su futuro e incluso se aprecian ofreciendo a José Alfredo San Roman Duval la representación, no porque éste los busque, sino por que aún no aprecian algún otro proyecto firme.
•• En Movimiento Ciudadano Alejando Mendoza es candil de la calle y obscuridad en su casa, lejos de construir con convicción la influencia de su patrón azul lo mueve a ofertar las siglas para ir a la contienda sin competencia, creando una entrega adelantada para ganar él y alejando al pueblo de oportunidad alguna de dignificar su participación política.
•• Mendoza está empeñado en apartarle las siglas a Raúl Badillo para que se cumpla el juego que siempre han montado, adquirir los institutos políticos para limitar la participación social y que quien llegue sólo tenga que entregarle cargos públicos para su gente y que la obra pública esté sujeta a su constructora, y que tesorería le rinda cuentas.
