Por Enedino Hernández/Zunoticia
Huejutla de Reyes, Hgo.-Entre las instituciones que hacen historia en la región huasteca, a cinco décadas de fundación a través de diversos procesos escolares, alumnos con diferentes posibilidades sociales y económicas han tenido a bien ser partícipes no solo identificar saberes académicos, sino también las áreas y sectores de producción.
Desde los años setenta con la creación de C.E.T.A. No. 5, surge la esperanza en fortalecer el campo con la siembra de distintos frutales como: café, naranja, mandarina, mango y frijol; varias generaciones de técnicos agropecuarios con proyección al campo laboral, algunos más en el ejercicio docente (secundarias y bachilleratos), formación precaria pero exigente con personal de experiencia, preparada en la práctica, carentes de herramientas didácticas pero sabedores de instrumentos agrícolas y del terreno arcilloso; el acceso a la institución camino de terracería o vereda que imponía nuevos retos y hábitos como caminar.
Así mismo, hablar de la época dorada en los años 80’s cuando fue director Ing. Marroquín, al aperturar los sectores apícola, agrícola y ganadero, que permitió no la producción masiva pero a menos abastecer los alimentos básicos como: miel, carnes y derivados del cerdo, borrego, leche y lácteos, dulces de frutas naturales, tabaco, entre otras cosas. Aun con desafíos tecnocráticos actualmente varios de estos productos siguen en proceso; es decir, a pesar de las críticas de ser una institución que “ordeña las vacas en el pizarrón”, sigue el ejemplo de un centro escolar con una instrucción bipolar, donde se vincula la teoría con la práctica, el alumnado tiene mirada de proyectos de beneficio social con las comunidades.
Por cierto, durante varios años este edificio fue compartido con el I.T.A. No. 6 (hoy Instituto Tecnológico) institución que merece un análisis cualitativo de trayectoria formativa, al cual acudían en turno vespertino; el Cbta 5 era la carta de presentación o antesala para ingreso como Ingenieros agrónomos (en zootecnia o fitotecnia) en tiempos austeros para continuar la preparación profesional.
Reconocer la producción de diversas hortalizas en terrenos fértiles (vega), el injerto de frutales, lo destacado en varias disciplinas deportivas, porque, dicho sea de paso, se busca la formación integral del alumnado; en tiempos de reforma curricular en educación básica, este espacio escolar a través del personal docente es el mejor material didáctico para favorecer proyectos, a modo de ejemplo: la reproducción de plantas y animales, el instructivo o receta para producir jamón y queso.
Infinidad de experiencias que permiten recordar a varios Ingenieros y alumnado, de respirar lo natural y disfrutar las elocuencias cotidianas de un centro educativo genuino, inédito, que rebasa lo verbal; desde un viaje de estudios hasta la visita a los corrales porcinos.
Maestro de educación básica y exalumno: Moisés Fayad Islas.
Agradezco información a los Ingenieros: Nohé Lozano Barranco y José Hidalgo Hernández; recién jubilados, en trayectoria académica por muchos años de la institución referida.


