2026-04-20 02:21:26
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El cambio democrático, no debe retraerse: NOC

Opinión, Nahum Ortega

Huejutla, Hgo.- “Después de la Revolución Mexicana, a falta de instituciones de seguridad, se gobernó con la presencia de caudillos, sobrevivientes revolucionarios a los que se les reconoció el título de héroes regionales, embestidos de señorío; el tiempo, los convirtió en soberanos autoritarios, dueños de tesoros y amos de la voluntad humana”, señaló el profesor Nahum Ortega Camargo y miembro fundador del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la sierra de Hidalgo.

Expuso que el abuso de poder del caudillo orilló a tomar la ruta del caciquismo para imponer el orden, los nuevos protagonistas se convirtieron en los oligarcas tiránicos, impusieron su abuso injusto; cuestionados por la sociedad, se les sustituyó con la presencia de líderes, dirigentes en alguna especialidad o fracción del poder, personajes que se autodenominaron los protectores del pueblo, a ellos se les embistió de poder municipal y regional.

Expone que la institucionalidad fue ley para ellos, por su origen y conducta reprochable fueron perdiendo presencia y respeto en el pueblo al que le resultaron onerosos y ávidos de poder, por dicha condición se buscó y encontró la forma audaz de dominar al pueblo a través de los medios de comunicación, con discursos engañosos y mentiras reiteradas, se consiguió imponer la mentira como verdad calculada, así el pueblo vivió engañado por mucho tiempo.

Dijo que, para construir la imagen artificiosa de líderes no fue complicado, al figurín predilecto por ser considerado leal a cabalidad o manejable en su conducta, por cuatela se les abrían expedientes delictivos y a favor se les dotaba de materiales de construcción, herramientas de trabajo y la asignación de los proyectos asistenciales del estado, confiriéndoles el poder de gestión y de los mensajes anhelados por el pueblo, autoasignándose la autoría de los logros y con esos hechos artificiosos, el pueblo se identificaba engañosamente con el supuesto protector, para después llevarlo a los espacios de elección popular.

Subrayó que, no todos fueron exitosos, hubo ridículos modelos que al intentar distinguirse con premura se descompusieron, dejando al descubierto sus miserias, aun así, ante la nobleza del pueblo la mayoría conseguía audazmente el éxito.

Abunda que luego llegó el proyecto de Revolución Pacífica, “convirtiéndose en la Cuarta Transformación de nuestra patria (4T), como nada es posible cambiar actuando igual, el propósito de objetos distintos obliga a pensar y actuar diferente, por tal razón, a la forma tradicional y falsa de los ambiciosos dirigentes sociales, personajes que se quedaban con la mayor parte de la asistencia social; estos banales líderes fueron sustituidos por la participación directa del pueblo, en nuestra nueva política humanista, la asistencia actualmente llega directamente a las personas auxiliadas, la actividad representativa está mutando a la actividad participativa.

Es indiscutible que, en el estado de Hidalgo, la cuarta Transformación es una realidad evidente, los recursos del pueblo se aplican en el mismo pueblo, un hecho que debemos valorar y difundir, nuestro gobernador escucha y atiende con afecto y respeto a los ciudadanos, se observa en las imágenes y se escucha en la voz del pueblo, la justicia en Hidalgo es ejemplo de rectitud; se llama a cuentas a los corruptos y a los saqueadores siniestros, sin anteponer afectos ni odios, la justicia es cardinal en la vida pública de mi estado”.

Ortega Camargo, afirma que la responsabilidad y honestidad de los servidores públicos en los cuadros medios y bajos, debe ser extremadamente escrupulosa, la superación conquistada no debe perfilarse a la involución, la armonía es coincidencia en todos los niveles y órdenes, del código hermenéutico “como es arriba, es abajo”, resulta obligado cuidar de la democracia conquistada recientemente, una obligación ética insoslayable entre los seres de bien, la añoranza del injusto pasado debe olvidarse, retornar a las viejas prácticas regresivas es una irresponsabilidad, donde existen liderazgos reales de carne y hueso, la creación de liderazgos artificiales, de personajes sumisos, por solo intereses personales, no es una noble tarea de los dignos servidores públicos, más bien una ofensa al sabio pueblo, o una traición a nuestros equitativos gobiernos estatal y nacional para alcanzar a plenitud la 4T.

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