Por Redacción/Zunoticia
Pachuca, Hgo.- Timoteo López Pérez, diputado local de Morena, a través de un posicionamiento, recordó que en el presente mes de agosto se cumplen 30 años desde que el expresidente Carlos Salinas de Gortari publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la creación del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), que se utilizaría para urdir el fraude más escandaloso en la historia de México.
En el marco de la sesión de la Diputación Permanente, destacó que hoy, el responsable del más grande fraude a México, José Ángel Gurría es el encargado del proyecto para encabezar un grupo de expertos del Frente Amplio que agrupa al PRI, PAN y lo que queda del PRD; es el mismo que generó a los mexicanos la deuda más grande de la que tengamos historia.
Añadió que entre los beneficiados de este atraco se encuentran Claudio X. González (ex asesor de Carlos Salinas de Gortari) aparecen en el consejo de administración del Grupo Mexicano de Desarrollo, con una deuda total de cuatro mil 594 millones de pesos.
Rememoró que con el Fobaproa, el gobierno de Ernesto Zedillo rescató a los banqueros de la enorme deuda que enfrentaban las instituciones bancarias, al transformar esos quebrantos en deuda pública que terminamos pagando todas y todos los mexicanos, y que seguiremos pagando hasta el año 2070.
López Pérez dijo que desde el rescate bancario a través del Fobaproa, se han entregado a los bancos 700 mil millones de pesos, pero se deberá seguir pagando una millonaria deuda durante varias décadas más, lo cual, señaló, es un claro ejemplo de los desvíos y desfalcos realizados por la complicidad entre el poder político y el económico.
“Las ganancias de la banca se la quedaron los banqueros. Las perdidas el pueblo de México”, apuntó. Pero, ¿Cómo surge el fraude más grande del que ha sido víctima los mexicanos?, añadió.
Mencionó que en 1982 el presidente López Portillo endeudó al país y devaluó al peso, y para rescatar su imagen, culpó a los banqueros de los excesos en que incurrió su gobierno; para “resolver” la crisis, expropió los bancos, pagando tan solo el 10% de su valor.
Sin embargo, el Estado Mexicano no pudo mantener los bancos, ya que de ser negocios que tenían ganancias ahora generaban pérdidas, así que los privatizó, pero se negó a venderle los bancos a sus dueños originales, quienes tenían experiencia en administración bancaria, y en su lugar, se los vendió a seudoempresarios.
Indicó que estos seudoempresarios sin experiencia administrativa en banca generaron endeudamiento para cubrir el pago por la adquisición de los bancos, y por el otorgamiento indiscriminado de créditos a personas que no tenían liquidez; la receta para el fracaso.
Fue entonces -dijo- que, en lugar de asumir sus responsabilidades, liquidar sus activos, cargar las pérdidas a sus accionistas, pidieron auxilio a sus amigos en el gobierno y con la mayoría de diputados de PRI y PAN lograron que el Fobaproa, que no alcanzaba para cubrir utilidades a los accionistas y devolver ahorros y depósitos, se convirtiera en el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB); esto sucedió al aprobarse, a fines de 1998, la Ley de Protección al Ahorro Bancario.
Dicha ley creó entonces al IPAB y en ella se dispuso que tal instituto, con aval del Ejecutivo, asumiera la totalidad de la cartera vencida que los bancos (deudas) no podían cobrar, sin distinguir entre créditos legítimos o ilegítimos, garantizados o no, auténticos o falsos.
Añadió que tras más de 20 años los intereses del rescate bancario han resultado en pagos que al día de hoy superan por mucho la deuda original. “Si te dijeran que tú y toda tu descendencia están endeudados por los próximos 50 años y obligados a pagar altos intereses, por algo que ocurrió antes de que nacieran, ¿qué pensarías?”, concluyó.