Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Atlapexco, Hgo.- “Aunque fue nativo del pueblo, se fue muy joven, por lo que no conviví mucho con el doctor Daniel Salazar Fernández, pero en varias ocasiones coincidimos en la bohemia, ya que también me gusta tocar la guitarra, y lo escuchaba en la tertulia cantar huapangos de su autoría”.
Lo anterior, fue expresado por don Ponciano Flores Pérez, cronista local, quien explicó que su repertorio musical, en su mayoría las canciones eran alusivas a la región con conceptos como la “milpa”, la “finca”, el “río” y la “limpia”, entre otras, todas dedicadas al campo.
Subrayó que también compuso un huapango que se denomina “Atlapexco”, el cual es el Himno del pueblo ya que toda la gente la canta; y otra que se titular “chotoame”, o “Atlapexco y sus quejas”, que es una crítica a las autoridades que se han posesionado del poder municipal para obtener ganancias, es una crítica.
Enfatizó que uno de sus huapangos más famosos es “La emboscada”, mejor conocido como “La piedra coheteada”, el cual es muy bonito porque narra la vida de una persona que fue ultimada en una emboscada, quien supuestamente era su papá, Simón Salazar, aunque hay quienes dicen que no.
Agregó que fue un hecho real, ya que en ese entonces por la situación que prevalecía en Atlapexco, aquí era un pueblo en donde la justicia era a base de pistolas, había muchas emboscadas.
Para finalizar, subrayó que, el doctor Daniel Salazar era muy amigable, “fue una persona muy generosa, ayudaba mucho a la gente pobre, en especial de las comunidades, incluso les recetaba donde estuviera tomándose una cerveza, y no cobraba, por lo que fue muy querido y reconocido en la región, por tal motivo la Clínica del ISSSTE de Huejutla ostenta su nombre”.