Por Enedino Hernández / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se conmemora cada 9 de agosto, el cronista de la Huasteca, Sergio Felipe Amador, destacó la importancia de preservar las raíces, lenguas, tradiciones, rituales y formas de vida heredadas de los pueblos originarios.
El historiador señaló que desde 1994 se reconoce internacionalmente esta fecha, que representa una oportunidad para recordar y valorar el legado cultural de las comunidades indígenas, así como reflexionar sobre la importancia de mantener vivas sus costumbres.
En Huejutla de Reyes, esta celebración se ha acompañado de diversas actividades culturales, entre ellas danzas autóctonas, encuentros de tríos huapangueros y bandas de viento, además de un tianguis artesanal en el que mujeres de las comunidades indígenas exhiben y comercializan prendas de vestir, productos y diferentes trabajos elaborados de manera tradicional.
Sergio Felipe Amador, resaltó la importante participación de la población en estas actividades, señalando que más allá de la comercialización de los productos artesanales, lo verdaderamente importante es conocer las raíces y saber de dónde vienen los pueblos para determinar hacia dónde se dirigen.
“Lo más importante no es la comercialización de los productos, que también es importante, sino conocer nuestras raíces, saber de dónde venimos, para ver hacia dónde nos vamos a dirigir”, expresó.
El cronista hizo énfasis en la importancia de conservar las lenguas originarias, al considerar que son uno de los principales elementos de identidad de los pueblos.
Explicó que la historia lingüística de la Huasteca ha atravesado diferentes etapas y recordó la presencia de la lengua tének en la región, además de la posterior expansión del náhuatl y, con la llegada de los españoles, la incorporación del castellano.
Asimismo, señaló que actualmente todavía existe un importante número de hablantes de náhuatl en la región, aunque advirtió sobre la necesidad de fortalecer las acciones encaminadas a evitar que las lenguas y tradiciones ancestrales continúen perdiéndose.
La transformación cultural también alcanzó la gastronomía, pues con la llegada de los españoles se incorporaron nuevos alimentos, plantas, animales y formas de preparación que se mezclaron con las costumbres alimentarias de los pueblos originarios.
Sin embargo, platillos tradicionales como el zacahuil y los bocoles permanecen como parte de la identidad gastronómica de la Huasteca y representan una muestra de la herencia cultural que se ha transmitido de generación en generación.
Uno de los aspectos que más preocupa al cronista es la desaparición paulatina de algunos rituales que durante generaciones fueron fundamentales para la vida social y espiritual de las comunidades.
Explicó que estas prácticas no solamente tenían un significado religioso o ceremonial, sino que también cumplían una función educativa, ya que los niños participaban y observaban cómo se desarrollaban, aprendiendo valores como el agradecimiento, el respeto, el aprecio y la lealtad.
Recordó algunos rituales relacionados con el nacimiento y bautizo de los integrantes de una familia, en los que se mostraba un profundo respeto hacia los padrinos y se agradecía por la llegada de un nuevo miembro.
De acuerdo con el cronista, anteriormente era común que una misma pareja fuera elegida como padrino de los hijos de una familia y, una vez que se bautizaba al último integrante, se realizaba un ritual de agradecimiento. Estas prácticas, dijo, se han ido modificando con el paso de los años y algunas prácticamente han desaparecido.
También recordó que los rituales ancestrales tenían una estrecha relación con la naturaleza, pues se realizaban actos de agradecimiento a la tierra por las cosechas, así como ceremonias vinculadas con el mar, la tierra y los cuatro puntos cardinales “todo eso se hacía con un gran respeto, con un gran aprecio, con una gran estimación y con una gran lealtad”.
El cronista explicó que existen diversos rituales relacionados con la vida espiritual y social de los pueblos originarios, los cuales forman parte de un patrimonio cultural que debe ser conocido y transmitido a las nuevas generaciones.
Sergio Felipe Amador, reconoció que todavía falta mucho por hacer para lograr la preservación de todas estas expresiones culturales; sin embargo, consideró que actividades como las realizadas en Huejutla durante la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas permiten recordar las vivencias y costumbres de los antepasados.
Consideró que las danzas, la música tradicional, los encuentros culturales y la realización de algunos rituales permiten a las nuevas generaciones acercarse a las costumbres de sus pueblos y conocer parte de la historia que les fue heredada.
Finalmente, reconoció el esfuerzo realizado por el presidente municipal, el Ayuntamiento y representantes de comunidades y municipios vecinos para impulsar este tipo de actividades, así como mantener presente la riqueza cultural de la Huasteca.
El Día Internacional de los Pueblos Indígenas, dijo, no debe limitarse a una celebración anual, sino convertirse en una oportunidad para reconocer, preservar y transmitir el patrimonio cultural de los pueblos originarios, evitando que las nuevas generaciones olviden sus raíces, su lengua, sus tradiciones y los valores que durante siglos han formado parte de la identidad huasteca.