Huejutla, Hidalgo.- El Obispo de la Diócesis de Huejutla de Reyes, José Hirais Acosta Beltrán; confirmó que el Papa Francisco ofrece la Indulgencia Plenaria a quien celebre a la Virgen de Guadalupe desde casa.
El ofrecimiento se realiza a todo el Pueblo de Dios que peregrina en la querida nación Mexicana, considerándose que el año 2020 es uno de los años más difíciles en la historia del país a causa de la pandemia y otros males, se esperaba que miles de personas, a pesar del riesgo de contagio de Covid-19, peregrinaran al Tepeyac en busca del consuelo de Santa María de Guadalupe.
La gracia de conceder la Indulgencia Plenaria a los fieles que celebren esta importante solemnidad desde sus hogares, sirve para animarnos a quedarnos en casa y evitar aglomeraciones en la Basílica de Guadalupe, con las graves consecuencias que esto podría traer debido a la pandemia.
La Indigencia fue aprobada previamente y concedida bajo las siguientes condiciones: preparar un lugar de oración a la Santísima Virgen de Guadalupe en su propio hogar. Participar a través de los medios de comunicación, siguiendo, como si lo hicieran de forma presencial, es decir, con devoción y con exclusiva atención a una de las Misas que se celebrarán en la Basílica de Guadalupe.
José Hirais Acosta, señala que consciente de que la devoción a la Virgen Morena va más allá de nuestras fronteras, el Santo Padre ha tenido a bien el ofrecer esta indulgencia a todos los fieles católicos del mundo que se unan a nuestra celebración adhiriéndose a los requisitos de la Indulgencia.
“Deseo que nuestro Pueblo peregrino, que desde el fondo de su corazón herido busca el consuelo, la protección y la ternura de Nuestra Madre Santísima, aproveche esta gracia que el Papa Francisco nos ha concedido y que es extensivo para los fieles difuntos.
Dejemos que este año, sea la Virgen quien nos visite en nuestras casas. Abrámosle nuestras puertas y elevemos nuestros corazones para que ella nos bendiga y nos cubra con su manto”.
Concluye citando que nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre, Santa María de Guadalupe, nos sigan acompañando y bendiciendo en este caminar tan doloroso para todo el Pueblo de Dios que peregrina en nuestra Arquidiócesis y en el mundo entero.
Por Enedino Hernández