Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo. – Manifiestan algunos habitantes, que en el Huejutla del ayer la gente de todos los estratos sociales eran aficionados a la carpintería, oficio que consiste en trabajar la madera para crear objetos útiles, como mesas; sillas; camas; roperos y hasta ataúdes.
Refiere don Crisóforo Sánchez Trujillo en su libro denominado “Personajes, Celebraciones y Remembranzas del Huejutla de Ayer”, que fueron carpinteros famosos don David Mercado y don José Sagahón, quienes fueron los últimos que utilizaron el pegamento de cola, el cual preparaban con fuego en sus talleres.
Agrega en su obra literaria que David y José se prometieron que el que falleciera después haría el ataúd del que muriera primero, y así fue, don José hizo la caja de don David, lo cual es una anécdota, no lúgubre, sino pintoresca, de aquellos hombres que enaltecieron por muchos años este alegre pueblo.
Refiere otra anécdota, que en la colonia Olímpica vivía otro carpintero famoso llamado Salvador Pérez, “don Chava”, hombre muy notable por su estatura y voluminoso cuerpo, que según pesaba 160 kilos, quien se preparó antes de fallecer, ya que fabricó su propio ataúd, a su tamaño, decía que cuando muriera no quería “sufrir apretujones”.
Es oportuno destacar, que estos carpinteros eran hombres serios, comprensivos y leales, ya que quienes se acercaban a ellos para aprender el oficio de carpintería, sin recelo les enseñaban todo lo que sabían, desde el uso de herramientas hasta la fabricación de cualquier mueble.