Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo. – La Diócesis de Huejutla fue creada el 24 de noviembre de 1922 por el Papa Pío XI, y su primer obispo fue el Presbítero José de Jesús Manríquez y Zárate, quien nació el 7 de agosto en León, Guanajuato.
Refieren las crónicas que falleció en la Ciudad de México el 28 de junio de 1951, y fue enterrado como muchos mártires de la Cristiada en el Cerro del Cubilete, en Silao, Guanajuato; pero en 1988 sus restos fueron traídos a Huejutla por el entonces gobernante de la Diócesis, Juan de Dios Caballero Reyes.
Expresó en su momento el actual Obispo de la Diócesis, Monseñor José Hiraís Acosta Beltrán, que los restos mortales de Manríquez y Zárate yacen en el primer nicho de la Iglesia Sagrario Catedral, concretamente al fondo de la cripta de Jesús de Nazaret.
Al respecto, Manuel Torres Díaz, quien dijo residir en la población, subrayó que José de Jesús Manríquez y Zárate trascendió en la historia nacional, ya que fue quien propuso la canonización de Juan Diego en Roma, y apoyó de manera decidida el “Alzamiento Cristero”, que tuvo efecto entre los años de 1926 y 1929.
Para finalizar, comentó que estar aquí el cadáver de tan ilustre y polémico personaje es un atractivo más de los conceptos históricos del municipio, por lo que es necesario que las personas, residentes y visitantes, sepan en donde reposan sus restos mortales.