2026-05-06 02:24:56
2026-05-06 02:24:56

A 32 años del huracán Diana

  • “El 6 de agosto iniciaron las intensas lluvias, para el día 7 se intensificaron y por la noche los afluentes tomaron por sorpresa a quienes habitaban en la ribera de los ríos, arrastrando viviendas y dejando muchos muertos”

Por Roberto Meza/Zunoticia

Huejutla, Hgo.- Este 8 de agosto se cumplen 32 años del paso del huracán Diana por esta región huasteca, fenómeno metrológico que dejó cuantiosos daños materiales, muertos y desaparecidos; hoy los huejutlense recuerdan este hecho que marcó huellas en la historia de la zona.

“Fue el 6 de agosto de ese año cuando iniciaron las intensas lluvias en esta región, para el 7 se intensificaron las precipitaciones pluviales y para las 5: 00 de la tarde los afluentes tomaron por sorpresa a los que habitaban en la ribera de los ríos, arrastrando sus viviendas y dejando muchos muertos”, señaló la señora María Ramírez. Más adelante, declaró, que a eso de las 10:00 de la noche familias enteras salían de sus casas como podían entre las corrientes del río y las inundaciones para ponerse a salvo, “en el trayecto muchas personas fallecieron”.

Andrés Hernández Hernández relató que, parte del mercado municipal era un desastre entre agua, lodo y desechos que dejó este huracán; los comerciantes lo perdieron todo, porque en aquellos años no había Protección civil que los orientara y asesorara de la presencia de estos fenómenos, por eso la gran lección que les dejó es estar alerta todo el tiempo para hacerle frente a este tipo de situaciones.

Este fenómeno dejó muchos muertos y desaparecidos, daños a la infraestructura urbana de Huejutla como la caída del puente de piedra en el barrio Tecoluco; ciudadanos sin casa, lo que obligó al gobierno a fundar la colonia Parque de Poblamiento Solidaridad en Huejutla que albergaría a los cientos de damnificados, y que finalmente a estos casi no les tocó nada, dijo Genaro Villegas.

Concluyó diciendo que, a 32 años de este fenómeno, los huejutlenses llevan esta huella de cómo les tocó vivir y enfrentar esa situación que por primera vez se había presentado y que, al no estar preparados en aquellos tiempos, muchos no lograron sobrevivir.

Mientras tanto, Prospero Hernández dijo que él trabajaba en el santuario de la Virgen de Guadalupe y junto con el padre Eusebio “N.” “N.” salieron de ese lugar para auxiliar a la gente con la ayuda de una camioneta; vislumbró cómo cayó el puente de piedra alrededor de la media noche del 8 de agosto y todo se volvió un terror sobre la avenida Coronal Rosal por las corrientes de agua “la gente corrió hacia el seguro social e ISSSTE para salvaguardar su integridad, personas adultas lloraban por sus seres queridos que no aparecían por ningún lado y gente que lo había perdido todo”.

Escribe un comentario

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Destacadas