Redacción/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Mujer de religión Cristiana Bautista golpeada y en estado crítico se encuentra en un hospital con heridas internas graves después de haber sido atada a un árbol, supuestamente golpeada brutalmente por los líderes de su pueblo el pasado 21 de diciembre.
El pastor de la misma iglesia Bautista fue detenido durante dos horas y amenazado por las mismas autoridades que también han declarado que no permitirán que el cuerpo de la mujer sea enterrado en el poblado si no se recupera de sus heridas.
Como la mujer se encuentra actualmente en cuidados intensivos, no se le permite recibir visitas de otros vecinos, sin embargo, al pastor también se le prohibió visitar a la mujer en su casa antes de que fuera admitida en el hospital.
Se han presentado denuncias ante la Comisión de Derechos Humanos y la Fiscalía del Estado de Hidalgo, pero aún no hay detenidos.
La mujer, integrante de la Iglesia Bautista Fundamental La Gran Comisión de la comunidad de Rancho Nuevo, Municipio de Huejutla de los Reyes, fue agredida la mañana del miércoles 21 de diciembre, luego de visitar un terreno de su propiedad en respuesta a la solicitud de un vecino que le había pedido que quitara dos árboles.
Desde 2015, las autoridades locales han prohibido a los miembros de la minoría religiosa acceder a sus tierras o utilizarlas para el cultivo o uso particular.
Líderes locales en Rancho Nuevo, incluidos el Sr. Benito N, el líder comunitario Fermín N, el delegado Octaviano N, el Sr. Margarito N. el Sr. Francisco N y el catequista Juan N, quienes pertenecen a la mayoría religiosa católica romana en el pueblo, habrían participado en el ataque luego de ser informados de la presencia de su vecina desterrada.
Una fuente dijo que inusual e inmediatamente antes del ataque a la mujer, las campanas de la iglesia católica local estaban sonando. Cuando el pastor Rogelio Hernández Baltazar intentó intervenir para pedir a las autoridades que detuvieran el ataque, también fue agredido físicamente y detenido durante dos horas.
Los líderes locales exigieron al pastor entregar las escrituras de diez terrenos que son propiedad de miembros de la iglesia Bautista, el pastor se negó a hacerlo y las autoridades amenazaron con tomar los documentos por la fuerza y confiscar las propiedades.
Desde 2015, las autoridades locales han intentado repetidamente obligar a los miembros de la minoría religiosa a participar en festivales religiosos católicos, incluso mediante donaciones financieras, encendiendo velas y participando activamente en actos de adoración.
Los miembros de la comunidad de la minoría religiosa, según señala la fuente, han sido detenidos, golpeados e impedidos de acceder a atención médica, despedidos de sus trabajos, impedidos para enterrar a sus muertos y sus tierras han sido confiscadas. Desde 2018, a los niños de esta minoría religiosa se les ha prohibido asistir a la escuela local.
Anna Lee Stangl, jefa de defensa de Christian Solidarity Worldwide (Solidaridad Cristiana Mundial) dijo: “La vida de una mujer pende de un hilo y una comunidad vive con miedo porque, a pesar de la amplia evidencia de violaciones graves de la libertad de religión o creencia (LORC) en Rancho Nuevo durante más de siete años, las autoridades mexicanas no han intervenido.
En cambio, funcionarios del gobierno del estado de Hidalgo de otras administraciones, han negado públicamente durante años la existencia de casos de intolerancia religiosa en el estado. Los responsabilizamos, junto con los directamente involucrados en el ataque, de los hechos del 21 de diciembre.