2026-04-20 02:21:26
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¿De veras, te gusta leer?

  • ¿En realidad la escuela promueve la lectura? ¿Los niños leen por placer? ¿Existen animadores de lectura en las escuelas?

Por Moisés Fayad Islas, maestro de Escuela primaria “Teófila Sánchez Medina” en colaboración para Zunoticia

Huejutla, Hgo.- Hace algunos años la televisión era el distractor de la lectura, hoy el celular ocupa un sitio en consumo de tiempo que no permite leer para vivir. Como bien cita Felipe Garrido en su libro para leerte mejor: “El lector no nace, se hace”; las escuelas al igual que los maestros quedan a deber para desarrollar el gusto por el lenguaje total y acercar los libros a los alumnos de cualquier edad y modalidad. Por tanto, es necesario recuperar prácticas de antaño donde el libro de carne y hueso ejercía un espacio para ilustrar saberes, incentivar y fortalecer los procesos en formación en valores, actitudes y aptitudes a menos en alumnos de educación básica. Considerar esta noble tarea como una acción inherente de la escuela, propiciar la investigación, oler y picotear libros, imaginar y sobre todo relacionar lo leído con lo vivido.

La pregunta es: ¿por qué no se concreta uno de los postulados más solicitados en el campo de lenguaje, la formación de lectores? A más de tres décadas que los centros escolares cuentan con un acervo valioso e infinidad de textos ilustrados; proyectos emanados en los consejos técnicos escolares, donde se vislumbra de repente temas confusos y abstractos como: comprensión lectora, que más bien es un problema de “Dar de leer” a los niños; y la frase: “No leo porque no entiendo, no entiendo porque no leo”, argumenta y resume que las instituciones educativas continúan en deuda con la sociedad. Reconocer que los conocimientos rebasan la vida formativa; el tiempo en la escuela es corto, requiere de compromiso en el hogar, de vínculo educativo y aprovechar en actividades productivas, de bondad en los alumnos.

En tiempos complejos y decisivos es necesario propiciar acciones que desafíen a las actividades rutinarias y poco edificantes; establecer salas de lectura en las colonias y comunidades, donde los niños y jóvenes acudan a indagar para descubrir la riqueza literaria a través de la cultura escrita. Enseñar a los niños más pequeños a practicar algún deporte.

El plan de estudios 2022 solicita la lectura y escritura como eje articulador en la construcción del aprendizaje, será un desafío decisivo para los agentes que en ella participan y hacer de la práctica escolar un ejercicio dinámico para la indagación y fundamentación en los diferentes proyectos.

Cuando los niños leen por placer, cuando los libros y la escritura los enganchan, adquieren sin esfuerzo consciente las destrezas propias del lenguaje. Dedican tiempo a la lectura y la escritura, hacen más amplio su vocabulario, escriben mejor y fortalecen su ortografía. Tienen nuevos motivos de felicidad.

La lectura tiene varias bondades, pero sin duda la de mayor trascendencia es hacer mejores personas. Pongamos el primer libro a los niños lo demás viene por gusto.

Dedico este artículo a mis alumnos de sexto grado quienes no se cansan de picotear libros.

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