- Sus padres requieren de solvencia económica para sustentar los gastos médicos.
Por Karen Rivera/Zunoticia
Huejutla de Reyes, Hgo.- Abel de Jesús Ambrosio Juárez, es un pequeño de apenas un año y diez meses que, desde su nacimiento ha demostrado ser un guerrero, pues contantemente lucha contra la parálisis cerebral.
Abel de Jesús, es uno de los hijos del matrimonio de Adonaytys Efraín Ambrosio Hernández y María Guadalupe Juárez, su hermano gemelo, Adonahi Ambrosio Juárez, el cual nació con el peso adecuado y afortunadamente se encuentra bien de salud, sin embargo, el pequeño Abel requiere de atenciones y constantes chequeos en Pachuca y México.
Guadalupe Juárez Ramos, narró, “Tenemos a un bebé con parálisis cerebral, él es un pequeño de un año y diez meses quien tuvo problemas al nacer, tiene crisis epilépticas, ahorita le están realizando estudios genéticos, están un poco caros, esto es para saber si tiene una infección en la sangre, si pudiera tener cura le estarían dando un tratamiento”.
“Estamos yendo al Teletón donde le están realizando sus estudios para que empiece a recibir rehabilitación porque tiene un retraso en el neurodesarrollo y esperamos que logre tener una calidad de vida buena, es por ello por lo que estamos solicitando el apoyo para solventar los gastos de su tratamiento”.

Su historia
“Nosotros comenzamos a estar haciendo actividades y estar batallando un poco desde que yo tenía cuatro meses de embarazo, mi esposo sufrió un accidente laboral y desde entonces nosotros hemos andado para arriba y para abajo en consultas médicas con él”.
“Posteriormente me alivié en la ciudad de Pachuca, tuve gemelos, (Adonahi y Abel), pero mi último bebé presentó al nacer asfixia perinatal, sepsis neonatal, convulsiones y dislexia pulmonar, estuvo un mes entubado y hospitalizado, él no podía respirar por sí solo, a él si le quitaban el oxígeno dejaba de respirar”, expresó.
Sin embargo, después del mes, le retiraron el oxígeno, le pusieron puntas nasales y después de quince días, cuando tuvieron un respiro, el bebé y sus papás pudieron ir a casa, sin embargo, el calvario de la enfermedad apenas comenzaba.
“Cuando me lo dieron de alta a él le retiraron un medicamento que se llama Levetiracetam que es para sus convulsiones, él estuvo en casa y a los tres o cuatro meses se convulsionó, le dio gripe, temperatura y tos, y a causa del resfriado convulsionó y nosotros hasta ese momento desconocíamos qué era una convulsión y cómo era que él convulsionaba”, mencionó.
Después de un tiempo, el bebé logró estar estable, no obstante, el cambio meteorológico no estaba a su favor, ya que las lluvias, el calor y el frío lograron debilitarle las defensas y con ello caer nuevamente enfermo.
Al año dos meses por la noche volvió a presentar una crisis convulsiva, siendo esta más fuerte, esa noche fueron tres episodios de convulsiones las que el pequeño Abel resistió, sin embargo, en esos tres lapsos perdió el conocimiento y tuvieron que hospitalizarlo de emergencia en el hospital Regional.
Posterior a esta crisis, fue cuando el matrimonio decidió llevar al pequeño Abel a otro centro médico para que recibiera la atención especializada, llevando también con ellos a su hermano gemelo Adonahi, a quien no podían dejar en casa, pues requería de cuidados de papá y mamá.
Una vez que recibió Abel el tratamiento adecuado, nuevamente le dieron el Levetiracetam, “él sigue tomando su medicamento, pero nos comentaron que por esas convulsiones, el bebé tiene un retraso, le afectó mucho en su cabecita, aún no saben qué tanto es el daño que él tiene, le están haciendo estudios”.
Dijo que requieren de una resonancia magnética, potencias auditivas, otro encefalograma, son estudios que necesita cada seis meses, donde constantemente están en Pachuca y México.
Señaló que, con ello, se sabe las condiciones cerebrales del bebé y si es necesario o no retirar el Levetiracetam.
“Hasta el momento no hemos recibido la indicación de retirarle esta medicina, pero estamos bajo las indicaciones del especialista”.

Los gastos
Constantemente viajan a Pachuca y a México, sin embargo, como ya se había mencionado, también se llevan al gemelo I (Adonahi), quien “gracias a Dios goza de buena salud”, aseguró la madre, pero, al no poderlo dejar a la deriva en casa, también para sus padres es un gasto más, porque utilizan leche de fórmula y pañales para el pequeño.
“Ellos son gemelos, mi Abel es el gemelo II y tengo Adonahi, gemelo I, él gracias a Dios, está creciendo como un niño de su edad, mi otro pequeño sí ha tenido sus detalles, pero eso es por todo lo que él vivió durante el nacimiento”.
Dijo que la sepsis es una bacteria en la sangre que Abel sigue teniendo y es por ello que le están haciendo estudios genéticos para detectar anomalías y si es necesario darle algún tratamiento o no.
“Estamos en la espera que nos digan si va a tener tratamiento por lo que está padeciendo”.
El corazón huejutlense
Dijo que, gracias a la ayuda solidaria de gente altruista, han hecho la venta de ropa y rifas, para recabar los fondos para su pequeño y así solventar los gastos médicos, ya que al mes tienen muchas consultas médicas.
“Nosotros estamos muy agradecidos con la gente que nos ha apoyado, son personas que a veces no pensamos que pudieran ayudarnos y nos dan su mano, su respaldo o donando cosas”, citó.
“Nos han dado ropa para que nosotros podamos vender, nos otorgan cosas que ellos realizan en su profesión, como uñas esculturales, si tienen un servicio de comida nos otorgan un platillo de comidas para nosotros hacer rifas y con eso ayudarnos a solventar los gastos médicos de nuestro pequeño bebé”, comentó.
Muchas de las veces, se han quitado el poco sustento para poder comer y completar para el gasto y las citas médicas de su bebé, sin embargo, la esperanza ahí no termina, pues tienen fe que el pequeño Abel se sanará.
Abel se aferra a la vida, la doctora cuando él nació les notificó a sus papás que, no había muchas esperanzas de salvarse, pero él, a pesar de que es un bebé, ha maravillado a los especialistas, pues dijeron que es fuerte y ha demostrado ser un guerrero.
La solidaridad de los huejutlenses es muy grande y muchos se habrán de sumar a esta noble causa para recabar fondos.
“Quienes gusten apoyarnos, de corazón se los agradeceremos mucho, pueden contribuir con la compra de algún boleto, ropa, la donación de recurso a la cuenta de Bancomer 4152314086606715”, concluyó.