- Entre drenajes colapsados y todo tipo de basura, los ríos acusan fétidos olores y una pésima imagen para los visitantes
Por José Luis Romero Ruiz/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Las intensas precipitaciones pluviales de las últimas semanas han beneficiado al campo de la región y a los ganaderos, ya que la época de estiaje estaban afectando a la población entera; además de que los afluentes (ríos) de la ciudad se limpiaron de todo tipo de suciedad; pero al dejar de llover los ríos vuelven a despedir fétidos olores, producto de la intensa contaminación que sufren.
Diversos ríos atraviesan esta ciudad y lo que en antaño fueron ríos caudalosos, aún lo recuerdan los adultos mayores, ya que ellos se bañaban bajo los puentes del Chinguiñoso, Tecoluco o de Tahuizán, y las mujeres lavaban su ropa; en fin fue otra época.
La ciudad creció a pasos agigantados, se fueron creando cada vez más colonias a lo largo de los ríos y en los cerros; este crecimiento obligaba a ampliar la red de agua potable, la pavimentación de calles, a extender la red eléctrica, y con los drenajes fue la misma historia.
Hablar de drenajes es destacar que la gran mayoría fueron conectados a un drenaje general que atravesaba los ríos secos de Huejutla, pero cada que se presentan las lluvias, obviamente los drenajes simplemente colapsan.
En el peor de los escenarios los drenajes están dirigidos a los ríos y la contaminación es mayor; hay una imagen que dice más que mil palabras y es precisamente abajo del puente de la carretera nacional México – Tampico, en el km 215, en donde, además de drenajes a cielo abierto, hay todo tipo de desechos sólidos (basura), hasta colchones.