Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Atlapexco, Hgo.- Durante el evento solemne de toma de protesta, realizado el pasado jueves, el hoy alcalde electo Juan de Dios Nochebuena Hernández, agradeció públicamente al grupo de personas, un poco más de 100, quienes antes de las votaciones lo acompañaron a presentar una demanda frente al palacio municipal, para reclamar el derecho constitucional de votar y ser votado.
Agregó “por esos 100 o 150 ciudadanos de Atlapexco, es que motivamos a la población para encontrarnos hoy aquí, no obstante que competimos contra hombres y mujeres libres de pensamientos, apoyados indudablemente por sus instituciones”.
Por eso -subrayó-, compañeros y amigos habitantes de Atlapexco, a todos, mi agradecimiento por acompañarme en este acto que marca una transición política, con el inicio de una nueva administración al frente del gobierno municipal.
Quiero recordar un poco -enfatizó-, porque no debemos perder la memoria para entender nuestro presente y el devenir si así se quiere. Con muchos de ustedes -acentuó-, desde hace años tuvimos diferencias y debates que parecían interminables, por nuestras visiones políticas, sobre todo, por nuestras convicciones y no obstante nuestras diferencias, siempre pudimos encontrar puntos de equilibrio y de buen entendimiento.
Podemos entre todos y todas, enfatizó, con el correr de los años llegar a los acuerdos necesarios, productos de la razón, de la buena política, en la cual se decide en el debate y el argumento, y no pocas veces se contradice, pero se lograron la construcción de acuerdos y consensos; para lanzarme por bien de nuestras comunidades, por el bien de todos y de todas.
A esa -añadió-, yo le llamo buena política, porque es la que sirve para ayudar a nuestra gente, a que progresamos con base a nuestras conciencias y nuestras aspiraciones; sin embargo, muchas veces por desgracia le damos más importancia a la otra política, a la que se opone y resiste sin más razón que la pasión desmedida o por las causas de frustraciones, esa política que no construye, nos divide, la que frena nuestro progreso y beneficia los intereses de unos cuantos.
Para concluir, Juan de Dios remarcó “la presidencia municipal es y seguirá siendo Nuestra Casa, la de los atlapexquense, es el lugar en donde con esfuerzo y trabajo hacen que se cumplan nuestros deseos y aspiraciones por una vida mejor, siempre y cuando trabajemos unidos alrededor de todo aquello en lo que coincidimos”.