Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Atlapexco, Hgo.- Habitantes de la población interesados en la lectura, citaron que en el libro denominado “El Reloj de mi Pueblo… Memorias de un Centenario”, de Carlos A. Rodríguez Reyes, se refiere que antiguamente colocar un reloj monumental en las poblaciones más alejadas era un símbolo de cultura y progreso.
Ya que marcaban -agregaron-, con exactitud el transcurso del tiempo, supliendo al lucero mañanero, al canto del gallo y del grillo, que no eran certeros, sino posibles de ciertas horas, aun así, fueron de mucha utilidad.
Sin embargo -consideran-, ahora esos relojes, como el de la población, por el gran avance de la tecnología han sido desplazados, y hoy son solamente un significativo ornato de añoranza en el tiempo.

Aclararon que, con lo anterior, no están demeritando su construcción, que se llevó a cabo durante el sexenio de gobierno estatal de Miguel Ángel Osorio Chong y del trienio municipal de Clemente Salazar Olivares, inaugurado en el mes de octubre del 2010.
Para finalizar, enfatizaron que, no obstante, el reloj municipal es un bello ejemplar, digno de admirar, que exhibe en sus paredes laterales de piedra laja los nombres de las 50 localidades que constituyen el municipio, lo cual es un atractivo turístico -acentuaron-.