• ALGO QUE YA se esperaba que ocurriera a raíz de la situación que se vive en el municipio de San Felipe Orizatlán, en donde las comunidades mantienen cerradas las entradas, y están colocando ya cadenas para evitar que ingresen automóviles foráneos en las comunidades vecinas de los municipios aledaños, donde también comienzan a tomar este tipo de acciones.
• En el caso de Huejutla también se han formado ya comités de vigilancia para poder cuidar y actuar en caso necesario, si se detecta a personas cometiendo alguna falta o delito, y para esto han colocado algunas lonas advirtiendo a los infractores que serán detenidos y sancionados por los mismos pobladores.
• Y es que hasta ahora el ayuntamiento de San Felipe no ha logrado recuperar la confianza de la población ya que persiste la incertidumbre respecto a la seguridad, lo que contrasta con el discurso del alcalde César Pérez Escamilla, quien invita a los visitantes a acudir en estas vacaciones de Semana Santa al municipio, pero con este tipo de publicidad que genera la misma ciudadanía, que al no sentirse segura no genera confianza para que asistan.
• LOS HECHOS ocurridos en el municipio de Atlapexco, en donde un transportista originario del municipio de Yahualica fue retenido por taxistas de la localidad, no ha tenido un pronunciamiento por parte de los ayuntamientos de ninguno de los dos municipios.
• Si bien se trata de un problema entre transportistas y que pudieran atribuírselo a la coordinación de movilidad y transporte, se trató de una retención ilegal en la cual debió intervenir la policía Municipal de Atlapexco.
• Hasta el momento tanto la alcaldesa Francisca Lara como el alcalde Juan de Dios Nochebuena se han lavado las manos como Poncio Pilatos, y aprovechando la Semana Santa no han emitido ningún comentario, sobre todo en el caso de Yahualica, para respaldar a su ciudadano, y por parte de Atlapexco, para poner orden en su municipio.
• Y es que tal parecida que existe impunidad hacia los transportistas, ya que nadie se atreve a aplicarles la ley o el reglamento y simplemente permiten que actúen bajo su propio criterio, pero también hay que señalar que la dependencia estatal ha sido omisa en varios hechos en los que prefieren no intervenir para no entrar en conflicto con las organizaciones transportistas.