Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- A propósito de la próxima conmemoración de la gesta de Antonio Reyes “El Tordo”, en torno a los simulacros de antaño que fueron suspendidos porque eran de carácter violento, el historiador local Jorge Luis Juárez Vega, manifestó que, por tal efecto fueron suspendidos hace 43 años.
Refirió que, los recuerdos de esas batallas entre los habitantes de los cuatro barrios que integraban Huejutla son difusos, porque nunca tuvo la curiosidad de indagar cuál fue el comienzo real de esta forma de festejar la gesta, considera heroica en la población.
Agregó que, eran simulacros en demasía violentos y muy peligrosos, porque se hacían tirando cohetones directamente a las personas, o a los grupos que intentaban llegar al monumento de Antonio Reyes, en la Plaza 21 de Mayo, en donde convergían los cuatro barrios y ganaba el que llegaba primero.
Rememoró que, como se utilizaba pólvora hubo múltiples afectados, y lo peor era que en ese ayer no había servicios médicos en Huejutla, recordando la anécdota que el profesor Armando Verde Nochebuena, director de la “Escuela Primaria Benito Juárez”, de Tahuizán, quien perdió un dedo en el simulacro, el cual estuvo en exhibición mucho tiempo, conservándose con formol u otro líquido, en la tienda de don Fratusino Salazar, como una muestra de lo peligroso que era el simulacro.
A pregunta expresa, detalló que, el crecimiento poblacional, las nuevas construcciones a las que les tronaban los vidrios; así como el reclamo de los comerciantes que venían a vender fruta, a los cuales personas alcoholizadas les robaban la mercancía e incluso los atracaban, generó que las autoridades suspendieran los simulacros allá por 1982, pues era una celebración muy peligrosa.
Sin embargo -subrayó-, era una conmemoración muy esperada, ya que el festejo se hacía en grande, había gente que recordaba la épica con un mayor énfasis de convencimiento.
Añadió que, esos valores cívicos se han perdido, porque no se han recopilado datos históricos que den certeza a la gesta, que a lo mejor en aquel tiempo tenían certidumbre, la cual se ha venido diluyendo como todo lo que se pierde en Huejutla, en donde la cultura es, precisamente, olvidar la cultura, y dedicarnos exclusivamente a repetir cosas sin sustento e incluso a reformarlas.
Para finalizar, Juárez Vega manifestó que, la conmemoración de la gesta de Antonio Reyes se ha venido deformando, hay mucha incredulidad, por lo que se tiene que investigar mucho, ya que actualmente hay documentos que ponen en tela de juicio tal como se narran los hechos, y no porque no sucedieran, sino porque no sucedieron como se dice que sucedieron, ya que es un acontecimiento que debería de estar seriamente documentado para poderlo comentar, como una gesta verdaderamente comprobada.
