Por Enedino Hernández / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- El instructor del Heroico Cuerpo de Bomberos de Huejutla, Carlos Francisco Hidalgo Contreras, exhortó a la población a no matar las serpientes que sean encontradas en viviendas o zonas urbanas, ya que estas animales cumplen una función fundamental en el equilibrio ecológico y deben ser rescatadas y reubicadas por personal especializado.
Explicó que, una vez capturadas por elementos de Bomberos o Protección Civil, las serpientes son entregadas a los biólogos del ITA 6 de Huejutla, Ricardo y Claudio Mendoza Paz, quienes las reciben en el serpentario para evaluar su estado de salud, si se presentan lesiones o enfermedades, reciben atención; algunas permanecen en cautiverio y otras son liberadas posteriormente en su hábitat natural.
Asimismo, señaló que, especies como las boas y algunas serpientes venenosas permanecen bajo resguardo, ya que su veneno puede contribuir a la elaboración de sueros antiveneno utilizados para atender mordeduras de serpientes y salvar vidas.
Entre las especies venenosas presentes en la región mencionó a la coralillo, de la cual recientemente fue capturada un ejemplar en la colonia Tepeyac e indicó que, aunque existen falsas coralillos, “no es recomendable intentar distinguirlas únicamente por el patrón de colores, debido a que este puede variar”, por ello, pidió evitar manipular cualquier serpiente y reportar su presencia a las autoridades correspondientes.
También destacó la presencia de otras especies venenosas como la nahuyaca, conocida también como maguaquite o barba amarilla, así como el metlapil una serpiente pequeña y de cuerpo robusto que habita principalmente en zonas serranas.
En contraste, explicó que la mayoría de las serpientes que se encuentran en Huejutla, como la ratonera, la falsa coralillo, la cordelillo, la lanza y las conocidas como voladoras o culebras tigre (apashkoa), no representan un peligro por carecer de veneno.
El instructor reiteró que ninguna serpiente debe ser eliminada, ya que su función principal es controlar poblaciones de roedores y otras plagas, contribuyendo al equilibrio de los ecosistemas y añadió que el impacto ambiental generado por las actividades humanas es mucho mayor que el de estos reptiles.
Finalmente, informó que en Huejutla y la región se tienen registros de mordeduras por serpientes venenosas, principalmente por maguaquites y recordó que algunos hospitales cuentan con suero antiviperino para atender este tipo de emergencias.