Por Enedino Hernández Alonso / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- “Cada vez son más las mujeres que acceden al derecho sobre la tierra en los diversos núcleos agrarios y poblacionales de la región Sierra y Huasteca”, afirmó el residente de la Procuraduría Agraria en Huejutla, Octavio Juárez Castillo.
Señaló que tradicionalmente, por la idiosincrasia predominante en la zona, la tierra solía heredarse al hijo mayor o a un varón, práctica que durante muchos años limitó la participación femenina en el sector agrario.
Sin embargo, actualmente destacó que esta tendencia comienza a cambiar gracias al reconocimiento que a nivel nacional se ha dado al papel de la mujer en distintos ámbitos.
“Hoy hemos estado viendo que, como se ha venido dando en el país el reconocimiento a la mujer, el legislador ha volteado a ver que también ellas juegan un papel importante, generalmente incluso protegen más el patrimonio, y ahora hemos visto que muchas mujeres están accediendo al derecho de las tierras”.
Indicó que, aunque este fenómeno va en crecimiento, todavía el porcentaje de participación femenina en los núcleos agrarios es bajo, no obstante, subrayó que la apertura hacia las mujeres es cada vez más aceptada y se está difundiendo no sólo en el sector agrario, sino en todos los sectores del país.
Octavio Juárez Castillo, consideró que, el contexto nacional también ha favorecido esta transformación, al contar México con una mujer al frente del Poder Ejecutivo, la doctora Claudia Sheinbaum, quien ha promovido el respeto y el reconocimiento del papel de la mujer en la vida pública.
En la región, dijo, aunque aún son pocas, ya existen mujeres que ocupan cargos de representación en comisariados ejidales y de bienes comunales, mencionó como ejemplo el caso de Tlanchinol, donde en la cabecera municipal hay una comisariada de bienes comunales, así como en municipios como Huejutla, Atlapexco y Huautla.
Finalmente, destacó que, las mujeres quienes han asumido estas responsabilidades, han desempeñado un excelente papel, lo que ha contribuido a fortalecer la confianza y aceptación de su participación dentro de los núcleos agrarios de la Sierra y Huasteca.