Por Enedino Hernández / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Con una procesión y una concelebración eucarística, sacerdotes, seminaristas, religiosas, laicos comprometidos y cientos de fieles católicos conmemoraron durante este miércoles 1 de julio el 103 aniversario de la Diócesis de Huejutla, así como el 75 aniversario luctuoso de Monseñor José de Jesús Manríquez y Zárate, primer Obispo de esta jurisdicción eclesiástica.
Las actividades iniciaron con una procesión que partió de la explanada del reloj municipal y recorrió la avenida Juárez, la calle Hilario Meníndez y la avenida Nuevo León, hasta llegar a la Parroquia del Sagrario Catedral de Huejutla, donde se celebró la misa solemne encabezada por el Obispo de la Diócesis, José Hiráis Acosta Beltrán.
Durante su mensaje, el prelado señaló que la celebración fue una oportunidad para elevar oraciones y pedir la guía del Espíritu Santo en la continuidad de la labor evangelizadora y de las diversas acciones pastorales que la Iglesia desarrolla en la región Huasteca.
Asimismo, recordó que en esta misma fecha se conmemora el 75 aniversario del fallecimiento de Monseñor José de Jesús Manríquez y Zárate, a quien reconoció como una figura clave en la consolidación de la vida religiosa de la Huasteca hidalguense.


José Hiráis Acosta Beltrán, destacó que el primer Obispo de la Diócesis es recordado por su firme defensa de la fe y de la libertad religiosa durante los periodos de persecución que enfrentó la Iglesia católica en México, razón por la que es considerado un “confesor de la fe” por su valentía y compromiso.
El Obispo también recordó que en mayo pasado se cumplieron 100 años de la detención de Monseñor Manríquez y Zárate, quien fue aprehendido en Huejutla y trasladado a Pachuca, donde permaneció encarcelado durante un año antes de ser desterrado a Estados Unidos.
Finalmente, José Hiráis Acosta Beltrán señaló que la conmemoración del 1 de julio representa un homenaje al legado del primer Obispo de la Diócesis de Huejutla y a su aportación histórica a la Iglesia en México, por lo que invitó a la feligresía a mantener viva su memoria y continuar fortaleciendo la vida de fe en la región.