Por Gabriela Hernández/ Zunoticia
Jaltocán, Hgo.- Durante cuatro días, del 16 al 19 de febrero se celebrará el Carnaval en Jaltocán y el Carnaval Prehispánico llamado Nahuatilis, un evento lleno de tradición.
El “Nahuatilis” es una fiesta que invita a la reflexión y a la convivencia, donde la comunidad celebra su identidad y fortalece los lazos que los unen. Los niños de Jaltocán, con su participación activa y entusiasta, son un ejemplo de cómo las tradiciones pueden ser preservadas y transmitidas a las nuevas generaciones, asegurando así que el legado cultural de sus antepasados siga vivo.

El barrio Pahuatitla, calle Sabino, con 10 años participando en la celebración del Carnaval y Nahuatilis, se encuentra preparado para esta edición 2026. Por más de una década las nuevas generaciones se han amoldado a esta nueva versión con la demostración de pirotecnia con toros gigantes y diversas figuras iluminadas, como animales y personajes, elaboradas por los artesanos locales.
Este equipo está formado por niños, jóvenes y adultos quienes cada año se preparan para esta fecha, siendo la más esperada para el pueblo de Jaltocán, elaborando estas piezas grandes, demostrando identidad, pasión y trabajo en equipo.
Cada detalle de estas piezas refleja horas de esfuerzo, creatividad y amor por sus costumbres, no son sólo figuras es el resultado de crear cosas enormes y llenas de significado.
Es así como cada barrio, desde los primeros días del año comienza con la organización para la elaboración de sus piezas gigantescas, para después desfilar por las diferentes calles de la plaza, acompañados de palos de bandera al ritmo de la banda de viento, luciendo las figuras gigantes, las cuales tienen pirotecnia, para posteriormente quemarlas en su totalidad el último día de fiesta.


En estos días se come el exquisito platillo huasteco Zakahuil (preparado con bastante carne, masa, chile chino y envuelta en “zacatl”, zacate u hojas), entretejido con bejuco de casa o cascara de huasima o jonote, cocido en Texkal o TexkalI, (hoyo hueco que se hace en la tierra, con piso de piedra en forma de casa) y el Xojol O Xojoli, hecho con masa, piloncillo, coco y poca manteca de cerdo, envuelto en hojas de papatla, similar al zacahuil; platillo dulce o postre para niños y adultos, ambos platillos que no pueden faltar en la celebración pues según el señor Daniel Méndez, se realizan para no preparar comida, poder aprovechar y disfrutar de los días de fiesta.
En años atrás en carnaval se realizaba diferente, participaban generales y generalas, costumbre que prevalece en la actualidad, donde se mantiene viva la igualdad del hombre y la mujer en dicho simulacro. El lunes de carnaval mandan las mujeres, agarran a los hombres, los pintan, los amarran, los castigan y los pasean por las calles principales del pueblo para manifestar su autoridad. El martes de carnaval los hombres hacen lo mismo con las mujeres, pero con la caballerosidad, así lo dio a conocer la señora Ignacia Méndez.
En esta celebración utilizan pintura de origen vegetal para los que representan el bien, como el achiotl, almidón de yuca, pemuche, carbón, tizne o tepetate, mientras que aquellos que representan el mal se cubren la cara con máscaras y pieles de animales feroces, temibles o dañinos como víboras, tigres y otros animales, por mencionar algunos, quienes son dirigidos por el Dios del Viento Negro, conocido como Yohual ejekatl.

Se sabe que la celebración sucede durante los cuatro días luego de la conclusión del calendario solar de 360 días, periodo que en el pasado era considerado de asueto o de mala suerte, y se utilizaba para celebrar la Fiesta de los Nahuatilis.
En el municipio de Jaltocán se realiza el Carnaval más grande y el Nahuatilis más grande del estado de Hidalgo, son dos fiestas distintas que conviven en un mismo espacio y que reflejan la identidad del pueblo.