Por Enedino Hernández Alonso / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Con motivo del inicio del tiempo litúrgico de la Cuaresma, el obispo de la Diócesis de Huejutla, José Hiráis Acosta Beltrán, exhortó a los fieles católicos a vivir este periodo como un tiempo de reflexión, arrepentimiento y conversión rumbo a la Semana Santa.
Explicó que la Cuaresma comenzó con la celebración del Miércoles de Ceniza, signo que marca el inicio de los 40 días de preparación previos a la Pascua, señaló que la imposición de la ceniza representa el reconocimiento del pecado y el compromiso de cambiar de vida.
“Iniciamos la Cuaresma con la recepción de la ceniza, que significa que estamos arrepentidos y le ofrecemos al Señor nuestra promesa de cambiar de vida cuando sabemos que hemos estado en actitudes negativas o de pecado; esto es la conversión”.
El prelado indicó que este tiempo litúrgico tiene como finalidad preparar a los creyentes para celebrar el misterio pascual de Cristo, recordando durante la Semana Santa su Pasión, Muerte y Resurrección.
Subrayó que la conversión implica reconocer y abandonar conductas como el odio, la venganza, la crítica, la injusticia, el abuso, la difamación y la calumnia. Recordó que Dios ha dotado al ser humano de libertad para elegir entre el bien y el mal, por lo que invitó a optar por el bien y rectificar cuando se ha actuado de manera incorrecta.
En su mensaje, también hizo referencia al llamado del Papa León XIV, quien con motivo de la Cuaresma exhortó a los cristianos a practicar tres actitudes fundamentales: escuchar, ayunar y caminar juntos hacia la santidad y el bien común.
Sobre la escucha, explicó que, se trata de atender a Dios y a las necesidades del prójimo, siguiendo el ejemplo bíblico de cuando el Señor escuchó el clamor de su pueblo oprimido en Egipto y envió a Moisés para liberarlo.
En cuanto al ayuno, destacó que fortalece la fe y ayuda a vencer la tentación. Añadió que el Papa invita a una forma concreta de abstinencia: moderar el uso de la palabra, evitando expresiones que lastimen al prójimo.
“Debemos aprender a medir nuestras palabras y cultivar la amabilidad en la familia, entre amigos, en el trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos y en los medios de comunicación”, señaló, al tiempo que llamó a sustituir palabras de odio por mensajes de esperanza y paz.
Finalmente, el obispo invitó a los fieles a pedir la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento el oído a Dios y a los necesitados, así como la fortaleza para dominar la lengua y crecer en santidad, caminando juntos como hermanos bajo la guía del Espíritu Santo.