Por Gabriela Hernández/Zunoticia
Huejutla, Hgo. -Aunque en los últimos años ha crecido la cultura de la denuncia por maltrato animal y existe una mayor respuesta por parte de las autoridades, esta problemática continúa presente en la región huasteca.
Así como los accidentes de motocicleta que a diario se registra uno, tal es el caso del maltrato animal en el municipio de Huejutla de Reyes. Este tipo de acciones continúa siendo una realidad en varias colonias de la ciudad, por lo que es indispensable mantener y fortalecer las acciones de vigilancia y denuncia por parte de la población.
La señora Mago Campa, rescatista independiente, señaló la urgencia de endurecer los castigos, capacitación y sensibilización, así como fomentar políticas para inculcar la cultura de respeto y cuidado a los animales, debido a que este tipo de maltrato es el primer nivel en la escala de violencia social.
Uno de los casos de violencia que la rescatista denunció mediante redes sociales, es el abandono de un perro en la comunidad de Xiquila, el cual se encuentra infectado por gusano barrenador, afortunadamente el perrito ya fue llevado a una veterinaria en donde se hará todo lo posible para su recuperación, por lo que piden el apoyo de la población con donaciones voluntarias para pagar gastos al número de tarjeta 4152313815679365 Bancomer.
Por si fuera poco, inició la temporada de lluvias y con ello las altas temperaturas, siendo otra de las circunstancias por las cuales se exhibe el maltrato animal, en la que tampoco se hace nada al respecto, pues las redes sociales se llenan de reportes mostrando a los seres indefensos sobrevivir las fuertes tormentas y a los rayos solares, amarrados bajo un árbol sin nada que los proteja.
Otro tema que se ha intensificado en los últimos cuatro meses en el municipio es el envenenamiento masivo de perros y gatos que viven en la calle, incluso en domicilios particulares; un caso reciente fue en la colonia Parque de Poblamiento, en donde el comité delegacional de mascotas y bienestar animal brindó apoyo, sin embargo, la gatita no resistió y murió.
La labor de los rescatistas no debe ser vista desde el romance, sino como el trabajo de voces conscientes que difunden los derechos de los animales y que maltratar a cualquier especie es el primer escalón de la escalera de violencia social, ya que quien es violento con los animales, rara vez se detiene ahí, puede continuar en otros grupos vulnerables como infancias y adultos mayores.
Para cambiar la vida de los animales no se requiere de un refugio o un rescate, pues el apoyo va desde llamar la atención a niños que lastiman a un perro, donaciones económicas o materiales, hasta hacer una denuncia anónima, ya que como lo indica el Artículo 24 de la Ley Estatal de Protección Animal, toda persona es responsables del bienestar animal y tiene la obligación de denunciar cualquier acto de abuso y agresión en contra de ellos.
Finalmente, se hace un llamado a la ciudadanía a no bajar la guardia y continuar reportando cualquier caso de maltrato o crueldad animal, con el objetivo de contribuir a la protección de los animales y fomentar una cultura de respeto y bienestar hacia los que no tienen voz.