Por Jorge Sánchez/Zunoticia
San Felipe Orizatlán, Hgo. – Diversos andadores peatonales, diseñados originalmente para el tránsito seguro de los ciudadanos, se han convertido en dormitorios improvisados para personas en estado de ebriedad, lo que genera una creciente sensación de inseguridad e incomodidad entre los habitantes de la zona.
Esta problemática es especialmente visible en el andador peatonal de la calle 20 de noviembre, ya que, en este sector, es común observar a sujetos recostados sobre la infraestructura pública, obstruyendo el paso y obligando a los transeúntes a realizar maniobras riesgosas para evitar el contacto con ellos, transformando un área de convivencia en un foco de conflicto social.
Madres de familia han manifestado su preocupación ante la persistencia de esta situación, Cinthya Sánchez, quien diariamente transita por el área para llevar a su hijo a la escuela, ubicada entre las calles 20 de Noviembre y 16 de Enero, señaló que, el escenario es constante y comienza desde las primeras horas de la mañana, afectando la rutina escolar. “Estos borrachitos siempre se quedan dormidos en las banquetas, a veces dicen de cosas a las personas que pasan”.
Su testimonio refleja el temor de muchos ciudadanos que, ante la presencia de estas personas, prefieren bajar del andador peatonal y caminar por la calle o cruzar hasta el otro lado de la vía, exponiéndose a un accidente vial.
El sentimiento de vulnerabilidad es evidente entre los padres de familia, Sánchez subrayó que, el comportamiento impredecible de quienes consumen alcohol en la vía pública la obliga a tomar medidas preventivas: “Yo llevo a mi niño a la escuela, pero si veo a uno de estos borrachitos mejor me bajo a la calle o cruzo al otro lado, porque sí es muy incómodo pasar cerca, no vaya a ser que nos quieran hacer algo”, finalizó Cinthya Sánchez.