Un debate con mucha sensibilidad, con basto entendimiento de que nuestra región, por respeto los candidatos deben abstenerse de descalificarse, primero porque no estamos en la huasteca a la altura de querer escuchar pleitos, sino soluciones, lo hemos venido mencionando en esta columna de manera reiterada.
Parece que vimos a candidatos que se saludaron de manera amable, buen principio de cortesía política, ejemplo a la sociedad de que somos capaces de debatir, de no coincidir, de incluso criticar en el mitin ejemplificando contextos, pero en los actos oficiales guardar las formas, que la sociedad vea que podemos pensar diferente, que incluso podemos estar juntos, pero que las diferencias no son una ruta de alcanzar la violencia.
Al contrario, las diferencias de pensar es la mejor ruta para construir, para conseguir criterios en un punto medio en el que se pueda llamar a la conciliación, a la unidad, a la civilidad, como vimos ayer en el debate. De por si la huasteca está que arde, no solo en un termómetro con el intenso calor que vivimos, sino con el momento electoral, en la inconformidad persistente de sectores desfavorecidos, que viven al día, pero que albergan la posibilidad de salir adelante.
La Comisión Especial de Debate puso en la mesa lo más importante, lo que de igual manera los cuatro candidatos van levantado a su paso, la opinión ciudadana. Con caballerosidad primero las damas, Alma Carolina Viggiano Austria sobre el plan maestro para rehabilitar carreteras, la candidata comenzó saludando en lengua materna y luego aclaró que sería una noche de propuestas, comenzó diciendo que extendía las manos a todos para construir el Hidalgo que se quiere, dijo iba unir y no a destruir.
El Tren Tolteca, una propuesta que viene impulsando, enumeró diez polos de desarrollo, agua potable, dijo en la huasteca se haría la presa de Tultitlán, criticó a Huejutla por la obra de mala calidad que se ha hecho, en la región de Tula recordó que no se inundó, la inundaron, que las carreteras estaban en pésimas condiciones, habló de conectividad de Tulancingo, con Tultepec, Santiago Tulantepec. Para el altiplano ofreció buena conectividad, en la sierra alta y gorda mejorar caminos. Ofreció un parque de maquinaria para cada región y ofreció una Dirección Estatal en Mantenimiento de Carreteras.
José Luis Lima Morales habla de abatir la corrupción, el candidato mantuvo la inercia durante el debate de acaparar las banderas de Morena, que ofertó una y otra vez, incluso llegó a usar frases acuñadas por el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador, que por supuesto muchos observadores criticaron como plagio e incluso algunos en la plaza de Huejutla gritaron que mejor ya se sumara con Morena, porque estaba repitiendo lo mismo.
Julio Menchaca Salazar reconoció al IEEH por el ejercicio democrático y saludó a la candidata y candidatos, presentó a su esposa Eda y a sus hijos, luego retiró sus apuntes e invitó a la candidata y candidatos a responder a las preguntas de los ciudadanos con conocimiento y el corazón, para atender a los ciudadanos. dijo que habían 4 mil 900 kilómetros sin pavimentar que era producto de la desatención, corrupción y abandono de comunidades con lejano desarrollo. Dijo no solo los caminos, sino escuelas y centros de salud y ofreció el mejorar las condiciones de vida.
Fue un debate en el que ganó la civilidad, ganó la tolerancia y por supuesto la prudencia, Carolina Viggiano se mantuvo en la ruta de construir, de ofrecer propuestas, como Julio Menchaca con esa característica de una personalidad tranquila, enérgica en su desarrollo de sus propuestas, pero enfático en su sentir cuando se refiere a la sociedad.
“El Cantante” tomó la palabra de responderle a la sociedad, insiste en la corrupción, pidió humanizar a la clase política, presentó a su familia, luego hizo cuentas alegres a su favor, descalificó las encuestas, considerando que va a ganar, aclaró porque nunca se ha afiliado a un instituto político, insistió en auditorías espejo y si usted que lee esto está esperando que le digamos quien ganó el debate, déjeme decirle que eso usted ya lo sabe, no hay necesidad de decirlo aquí, por supuesto.
