Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo. – Expendedores de productos diversos, establecidos en el mercado municipal, lamentaron que la mayoría de sus compañeros dueños de locales, tengan temor de reclamar sus derechos, lo que ha permitido que un grupo “oscuro” de ex- secretarios de la Unión de Comerciantes Locatarios y Ambulantes (UCLA) se beneficien con los recursos que generan diversos conceptos emanados de la organización, como renta de accesorias y cobro por uso de sanitarios.
Agregaron que, la UCLA requiere un dirigente que en verdad se preocupe por beneficiar a los locatarios en general y por ende en tener un centro de trabajo en óptimas condiciones, no un inmueble con estructura deteriorada, con inminente peligro de incendiarse por lo arcaico del cableado eléctrico; por lo que el próximo representante, que ya urge se elija, sea designado en asamblea general, para que tenga carácter de legítimo y no espurio, como el actual.
Al respecto, Próspero Hernández Hernández, locatario quien pugna por un inmueble comercial seguro y eficiente, enfatizó que el “mercado municipal es monopolio de ex – dirigentes de la UCLA, quienes en su momento entraron en precarias condiciones a ostentar el cargo y salieron en posesión de locales por doquier, sin rendir cuentas claras de los ingresos, los cuales al final de cada periodo se desaparecen como por arte de magia y lo que es peor, ninguno de los que tienen derecho a esos beneficios y no percibe nada reclaman, es obvio que son temerosos”.
Agregó “algunos ex – secretarios que tienen monopolizado el mercado municipal, tienen hasta locales en renta, a tal grado que ya no tienen necesidad de trabajar, con lo que les reditúan los alquileres les basta y sobra para vivir; sin embargo, en el colmo de la ambición siguen en el comité de la UCLA dizque como asesores, lo cuales son los mismos que impusieron a la mala a Jorge Lara García, por lo que sirve a ellos y no a sus compañeros de labor”.
Para finalizar, Hernández Hernández reiteró que la UCLA necesita un dirigente honesto, con inquietudes propias y no manejable, que no “haga de las suyas”, ya que algunos han dicho en su momento que hay en caja tantos millones de pesos, pero cuando dejan el cargo, ese dinero ya no aparece ni se vio en qué se gastó, “pero cuando nos damos cuenta ya tienen un local por allá, otro por acá y acullá, cimentando un monopolio infame en el mercado municipal”.