• HACE MUCHOS años que no se despliegan los estandartes blancos en la huasteca.
• Parafraseando el libro Los Estandartes Blancos del hijo de Huejutla Francisco Neumann Lara, quienes han podido tener la oportunidad de leer un poco del gran legado que proporciona el hijo de Max Neumann Hushnagel (Prusia) y Doña Carolina Lara Andrade, de Huejutla, quien nos ilustra que el color blanco se considera distintivo de los muertos, era el color heráldico de la nación Huaxteca.
• El color blanco se enarbolaba en tiempos de guerra y era también señal de victoria. Luego de la embestida de la Triple Alianza desde Tenochtitlán contra los pueblos de la Huaxteca, originó un contra-ataque Huaxteco-Totonaco; aquellos guerreros fueron guiados por un estandarte blanco y llegaron hasta el valle de México presentando batalla en Teópanco, Otompan y Papahuacán según el Códice Chimalpopoca, no era ni sería la última que el pueblo huaxteco tendría que luchar por su soberanía -dice Neumann- el espíritu de aquél viejo estandarte aún sigue vigente.
• Se intenta con esta entrega ilustrar la lucha histórica de los pueblos originarios de la Huaxteca por su sobrevivencia, contra el tema del poder que hoy como antes, el centro del país mantiene el control de la nación, recelosos quizá del sur del país con un futuro prometedor en el detonante del desarrollo ambicioso con el tren Maya, obras petroleras y conectividad.
• Muchos años tuvieron que pasar para romper el atraso, la maldición de que nacimos pobres y seguimos pobres, ciclo de vida mantenido con alguna esperanza posible de que algo cambie. En la huasteca incluso se intentó la creación del estado huaxteco como parte de una identificación natural de nuestro microclima, lenguas y símbolo de resistencia por ser los pueblos más alejado de las capitales, el norte de Hidalgo a cinco horas de Pachuca, el norte de Veracruz a 7 horas de Xalapa, la huasteca potosina a cuatro horas de su capital, incluso la tamaulipeca lejana de Ciudad Victoria, su capital.
• El proyecto de la Cuarta Transformación busca modificar escenarios políticos, económicos y desarrollo en las regiones más pobres, en los hechos del primer sexenio que pronto habrá de terminar parece tener sentido, ya observamos que sí hay dinero para el pueblo y la huaxteca está atenta a dos mujeres profesionistas que en campaña pretenden encender los ánimos sociales, la hidalguense Xóchitl Gálvez es ingeniera de profesión y conoce a Hidalgo, sabe lo que le duele, pues lo recorrió en su fallido intento por ser gobernadora de Hidalgo, pero además fue la Comisionada Nacional de los Pueblos Indígenas de México con el presidente del cambio y de la desilusión: Vicente Fox Quezada.
• La doctora Claudia Sheinbaum es el proyecto de la continuidad de Andrés Manuel López Obrador, también mujer empoderada con Doctorado, el tema de fondo somos los huaxtecos, si somos capaces de tomar la decisión adecuada, pero además con responsabilidad y por supuesto en acuerdo de ver reflejado los sueños y anhelos de los pueblos originarios, que la propuesta del detonante de desarrollo de los pueblos sea una realidad, con propuestas organizadas, orden y realidad. No más uso del voto popular e indígena sin respuestas.
• Una propuesta que le sirva a los pueblos huaxtecos de Hidalgo, Veracruz, Tamaulipas y San Luis Potosí, los grupos económicos otra vez encabezan los movimientos de masas sociales, pero para ser estos los dueños de la obra pública y del futuro de los pueblos, que siguen dependiendo de los apellidos históricos de la Revolución Mexicana cuando se les entregó a los hacendados los territorios, otra vez vienen por el voto ¿y que nos van a dar? ¿Qué quieren los jóvenes campesinos educados y la clase trabajadora?
• Es hora que aparezcan las consultas indígenas, que realmente los diagnósticos de empoderamiento social aparezcan con ofertas reales, que le pregunten al pueblo qué quieren, porque hoy a las huastecas también les pueden ofertar desarrollo, detonante económico y libertad de miles de familias que han vivido en la miseria.
• No se trata de ustedes los necesitados del voto, se trata de los huastecos, no es necesario ir a pelear a la Ciudad de México para que los escuchen, pues hoy los ciudadanos son los dueños del futuro de México y que busca un pacto, un buen acuerdo para todos, y tengan su arma lista, a la mano, que nadie intente persuadirlos a la hora de sacar la credencial de elector, es la hora de la verdad, que los políticos se comprometan y a que lo cumplan, sino ahí tenemos la revocación del mandato.
