Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Yahualica, Hgo.- Hay “creencias” que echan hondas raíces en la memoria popular, como aquella que, “me dijo mi papá que, la iglesia de Yahualica nada más apareció en donde se encuentra”.
Esa frase fue expresada con acentuada sencillez por un habitante del municipio, no obstante que, según las crónicas eclesiásticas, la Iglesia de San Juan Bautista fue construida en el Siglo XVI por frailes franciscanos durante la Conquista Espiritual de la región.
Así como en las creencias hay “cuentos” nacidos al calor del hogar con propósito, que se tornan populares y se transmiten a través de generaciones, como el de la “Víbora del campanario de la iglesia de Yahualica”, surgido, según el sentido de la narración, para evitar que los niños de antaño se subieran al campanario de la parroquia.
Expresó, en fecha reciente el Licenciado Francisco Aguado Hernández, que cuando era niño las madres asustaban a sus hijos diciéndoles: “No suban al campanario porque por las gradas se rueda una víbora que suena horripilante, porque tiene monedas en el interior de su cuerpo.
Había quienes -concluyó-, ya no subían, y es que el temor de nuestras madres era que fuéramos a sufrir algún accidente, ya que las gradas que conducen al área de las campanas son estrechas y están desgastadas en el borde de los peldaños por el uso y el transcurso del tiempo.