Por Salvador Altamirano / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Uno de los artistas más connotados de la localidad fue el extinto profesor Ildelfonso Maya Hernández, quien fuera escritor, pintor, investigador y promotor de la cultura náhuatl. En el 2001 narró al hoy reportero de Zunoticia Global la siguiente reseña histórica: Refirió que, “cada pueblo festeja el Carnaval a su modo, en la huasteca se acostumbraba la comida típica, el zacahuil o “zacauili”, las bebidas de aguardiente y las actividades propias del festejo con la pinta, la cascaroneada y el juego de banderas; se escuchaba la música de viento en los fandangos populares, en donde las muchachas estrenaban vestidos.
Agregó que, el domingo por la tarde los capitanes de las cuadrillas de cada barrio hacían los zacahuiles, uno para la familia y el otro para compartir con los demás jugadores. Los dejaban en el texal u horno, y las mujeres se iban dirigidas por su generala a esconderse en la “Loma de la Pulpa Seca”, hoy colonia Javier Rojo Gómez, y ahí dormían.
Al día siguiente (lunes), los hombres sacaban el zacahuil de los texales y subían a la loma a buscar a las mujeres, al encontrarlas las amarraban con bejuco y las traían haciendo gracia con ellas y tomando “ticuiliche” o yerbabuena.
Al llegar a la plazuela de cada barrio comenzaban a pintarse con fuchina, congo, añil, aehiote o mohuile, se consideraba una ofensa el pintarse entre hombres o entre mujeres, los hombres pintaban a las mujeres y las mujeres a los hombres, después de la pintada servían el zacahuil y comenzaba el fandango con música de viento; el juego de bandera y por la noche se tronaban los cascarones durante el baile, siempre mujeres contra hombres y viceversa.
En años pasados, el día martes de carnaval, se llevaba a cabo el paseo o desfile, y salían los barrios organizados en donde “los enfrentamientos” de Tahuizán y Tecoluco causaban gran algarabía, a quienes pintaban se sumaban a la comparsa y culminaba con otro baile con música de viento y combate de cascarones.”