Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- En el ámbito geográfico de la Huasteca hidalguense hay soberbios paisajes y montañas con singulares atractivos naturales, como el cerro del niño dormido y la montaña con ojos.
El cerro del niño dormido se contempla desde la comunidad de Tamalcuatitla, municipio de Huejutla, desde donde se aprecia que una parte del cerro asemeja un zapato de un niño durmiendo.
Otro de los singulares atractivos naturales de la región se localiza en la zona de la localidad de Ixcatlán, también perteneciente a Huejutla, consistente en una montaña que tiene dos oquedades que la traspasan, por lo que los lugareños la llaman la “montaña con ojos”.
Asimismo, hay una imponente cascada que, aunque está en el contorno de la comunidad, para llegar a ella hay que rodear la montaña con ojos, en una actividad de senderismo, que vale la pena, ya que es una caída de agua imponente.

Fernando Rojas Castillo, habitante de la región, refirió que, los tres atractivos naturales que se encuentran escondidos entre la exuberante vegetación de la Huasteca hidalguense, si se promocionaran atraería el turismo, en especial, de senderismo.
Para concluir, comentó que, también en esa región hay una montaña que en uno de sus lados hay un farallón, en donde se observa grabada por la naturaleza e inaccesible, una inmensa cruz, el cual es algo digno de admirar, por lo que es conocido como el cerro de la cruz.