Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Refieren las crónicas eclesiásticas, que la Diócesis de Huejutla fue creada el 24 de noviembre de 1922 por el Papa Pío XI, y su primer obispo fue el Presbítero José de Jesús Manríquez y Zárate, quien nació el 7 de agosto de 1884 en León, Guanajuato.
Agregan que falleció en la Ciudad de México el 28 de junio de 1951 y fue enterrado como muchos mártires del Alzamiento Cristero, en el Cerro del Cubilete, donde se encuentra el Santuario de Cristo Rey, en Silao, Guanajuato.
Sin embargo, Carlos López González, quien dijo ser un devoto católico, manifestó que, según referencias, sus restos mortales fueron traídos a Huejutla en 1988, o sea, 26 años después, por el en ese entonces obispo Juan de Dios Caballero Reyes.
Agregó que, por tal motivo, su cadáver yace en uno de los nichos de la Iglesia de Cristo Rey, concretamente en la Cripta de Jesús de Nazaret, situación que la mayoría de huejutlenses desconocen -aseguró-.
Para concluir, subrayó que Manríquez y Zárate trascendió en la historia nacional no solamente por haber apoyado de manera decidida el movimiento de la Cristiada, sino también porque fue quien propuso en el Vaticano, Roma, la canonización de Juan Diego, lo cual dio resultado el 31 de julio del 2002.