Por Ángel Silverio/Redacción
San Felipe Orizatlán, Hgo.- El gobierno municipal ha intensificado los operativos de supervisión y clausura de establecimientos que no han cumplido con sus obligaciones fiscales, como el pago de agua potable, predial, licencias de funcionamiento, así como medidas de Protección civil.
De acuerdo con testimonios de algunos comerciantes afectados, las multas impuestas pueden superar los diez mil pesos, además de que se les exige ponerse al corriente en sus contribuciones para poder reabrir.

Esta situación ha generado inconformidad entre los propietarios, quienes aseguran que, ante las bajas ventas y la difícil situación económica, esperaban mayor sensibilidad por parte del gobierno, señalan que, aunque comprenden la necesidad de regularizar los negocios, consideran que debería existir un programa de apoyo o prórrogas que no afecten directamente a la economía familiar.
Los comerciantes hacen un llamado a las autoridades municipales a establecer mesas de diálogo, brindar facilidades de pago o condonaciones parciales, con el fin de no frenar la actividad económica local ni poner en riesgo el sustento de las familias que dependen de estos negocios.