• A PESAR de las quejas de los trabajadores del Ayuntamiento de SAN FELIPE ORIZATLÁN, sobre los descuentos que les han aplicado sin justificación clara, pareciera que han quedado en el desamparo, ya que hasta ahora nadie ha levantado la voz por ellos, al menos no quienes se encuentran en los espacios en donde se puede hacer sentir la voluntad del pueblo, que es la asamblea municipal.
• Incluso quienes representan a la oposición se han colocado del lado de la administración municipal, justificando que los motivos por los cuales se están aplicando dichos descuentos son debido a los recortes presupuestales que se están realizando a los municipios, sin embargo, hasta ahora San Felipe es el único municipio en donde se han registrado estos problemas, ya que en la mayoría se tomaron medidas desde principios de año, a través del fomento responsable de ahorro en la Secretaría de Hacienda de Gobierno del Estado para la retención de recurso que sería destinado para el pago de aguinaldos de los trabajadores y gastos del cierre de año, pero, no todos accedieron a esta medida.
• Esto habla del sentido de responsabilidad que cada una de las administraciones tiene en el manejo de los recursos, pero, sobre todo, en el cumplimiento de las obligaciones con el personal que realiza las tareas más pesadas y los que menos ganan, como son el personal de Limpieza, Seguridad Pública y todo el personal de servicios básicos.
• EL OTRO PUNTO que seguramente habrá de tener repercusión es el tema de las obras que se han visto retrasadas y que el Ayuntamiento de San Felipe también ha justificado en estos recortes, a pesar de que la misma sociedad ha dado muestra de que sí se puede hacer trabajo a base de voluntad, tal como ha ocurrido con el puente Catamarindo en Ahuatitla y otras más.
• EN EL municipio de YAHUALICA, la cabecera municipal continúa padeciendo la falta de agua desde hace seis meses, por lo que se han visto en la necesidad de tener que depender de pipas de agua que venden el líquido mucho más caro y que hasta el momento la presidenta Francisca Lara no ha podido dar una solución.
• Este problema genera afectaciones tanto a las familias que viven en la cabecera, como en el sector comercial, ya que dependen de este servicio para poder operar adecuadamente, como es el caso de las fondas que expenden alimentos, así como los baños públicos, pero, esta no parece ser una prioridad para el Ayuntamiento, con una alcaldesa que se la pasa más tiempo fuera de la presidencia que atendiendo y cuando no, está retenida en alguna comunidad por no cumplir con los compromisos.
• SIN DUDA, el cierre del año para la administración de Chica Lara es el peor de todas las administraciones, con poco o nulo trabajo en cabecera y con mucha confrontación en las comunidades, con una conducta por demás cuestionable de sus allegados que laboran dentro de la presidencia municipal; pareciera esperar solamente que transcurra el tiempo lo más rápido posible para poder concluir.
• Pero, lo que no ha visualizado la alcaldesa, es que el año más crítico, más complicado de todo gobernante es el siguiente, al término de su período, en el caso de los Ayuntamientos se le conoce como el cuarto año.