Por Jorge Sánchez/Zunoticia
San Felipe Orizatlán, Hgo. – Una creciente preocupación se ha manifestado entre los automovilistas que transitan por la carretera federal con rumbo a Huejutla, debido a la presencia constante de unidades pesadas estacionadas de manera indebida, ya que estos vehículos de carga utilizan los costados de la vía como zona de descanso o espera, lo que afecta directamente la fluidez del tráfico en este sector estratégico.
El punto crítico de esta problemática se localiza específicamente en las inmediaciones del arco de bienvenida al municipio, ya que, en este lugar, los transportistas suelen aparcar deliberadamente, ignorando que sus dimensiones exceden los límites del acotamiento y terminan invadiendo parte de la superficie de rodamiento y los andadores peatonales, reduciendo considerablemente el ancho de los carriles disponibles, así como banquetas.
Esta situación ha generado un clima de inseguridad para quienes circulan diariamente por la zona, ya que se reduce el paso y los conductores particulares se ven obligados a maniobrar con extrema precaución, lo que en horas de mayor afluencia provoca congestionamientos y frustración entre los usuarios de esta importante arteria vial.

El peligro se intensifica cuando otras unidades de grandes dimensiones intentan cruzar de manera simultánea por el mismo tramo y que debido a que el espacio de rodamiento es insuficiente, el paso seguro se vuelve casi imposible, obligando a uno de los vehículos a detenerse por completo o a invadir el carril contrario, aumentando exponencialmente el riesgo de una colisión frontal.
Las probabilidades de que ocurra un accidente de gravedad son altas ya que la falta de visibilidad y el poco margen de maniobra que dejan los camiones estacionados convierten este acceso a San Felipe Orizatlán en un “cuello de botella” sumamente riesgoso para el transporte de carga y pasajeros por igual.