Por Jorge Sánchez/Zunoticia
San Felipe Orizatlán, Hgo. – La economía local atraviesa un periodo de estancamiento crítico que mantiene preocupados a los comerciantes de la zona, ya que, según el testimonio de uno de los comerciantes, la actividad comercial se encuentra “muy caída” y la situación general se percibe como “muy seria”, afectando a diversos establecimientos sin distinción de giro. “está muy muy caído y luego para el remate, muy seria la cosa” mencionó el comerciante Don Pablo.
El impacto de esta baja en el consumo es evidente incluso en negocios que cuentan con inventarios completos, Don Pablo que cuenta con años de experiencia relató que, incluso una tienda de abarrotes bien surtida, la encargada reportó una cifra alarmante que refleja la falta de flujo de efectivo en la comunidad, “la encargada de una tiendita, ayer me platicó, dice que, apenas llegó a vender 150.00 y es tienda surtida”.
Uno de los factores determinantes de esta parálisis económica es la ausencia de personas en las calles, ya que mencionó que, la afluencia de clientes ha disminuido drásticamente, dejando las vialidades prácticamente desiertas en horarios donde anteriormente solía haber movimiento. “No sale la gente, ya de noche aquí a las 8:00, 9:00 de la noche, está sólito”.
Del mismo modo, mencionó que, esta situación ya lleva un tiempo afectando a los comerciantes, pero en los recientes días la afluencia de gente disminuyó aún más, atribuyéndoles a la inseguridad y miedo entre la población, debido a incidentes recientes en otros estados y en Pachuca, donde se registraron bloqueos y los ciudadanos prefieren no salir de sus hogares.
“No hay gente, ahorita más, con eso que hubo por ahí, la bronca, como que les da miedo para salirse para acá y sí tiene razón, porque imagínate, esa cosa donde quiera está regada” expresó.
Los comerciantes enfrentan el dilema de tener que salir a trabajar a pesar de las condiciones adversas y la tendencia a la baja en las ventas, que no es un evento aislado, sino que, se ha mantenido constante durante las últimas dos o tres semanas, complicando la estabilidad financiera de quienes dependen del comercio al por menor.