Por Enedino Hernández Alonso / Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Durante la mañana del sábado 21 de marzo decenas de fieles católicos, procedentes de diversas colonias y comunidades de la Diócesis de Huejutla de Reyes, participaron en una Marcha pacífica por la Vida Humana.
El recorrido inició sobre la carretera Huejutla-Chalahuiyapa, a la altura de la colonia Paraíso de las Huastecas, hasta llegar al Santuario de la Virgen de Guadalupe en esta ciudad de Huejutla.
Con un buen número de lonas y pancartas, los fieles católicos se pronunciaron por el respeto a la vida, gritando consignas como ‘No al aborto, sí a la vida’, además de insistir de la lucha por la dignidad humana y los derechos fundamentales.
Al concluir la marcha frente a las instalaciones del Santuario de la Virgen de Guadalupe se procedió a dar lectura al manifiesto de la Marcha por la Vida 2026, en la cual se destacaron puntos relevantes en defensa de la vida.
“Hoy caminamos por las calles de nuestra localidad con firmeza, con esperanza, pero también con el peso de una verdad que no puede seguir siendo ignorada.


Hoy alzamos la voz por quienes no pueden hacerlo, por quienes nunca han sido escuchados, por quienes tienen derecho a un futuro, aunque por medio del aborto se les quiera negar.
Este 2026 no venimos a pedir permiso, venimos a exigir ser vistos, ser escuchados y ser tomados en cuenta, porque existe una deuda profunda con la mujer y con cada vida humana que merece nacer, crecer y vivir.
A los hidalguenses les decimos: es momento de despertar, de volver a mirarnos como comunidad, de entender que el futuro no se construye en soledad, sino juntos como comunidad.
A la mujer mexicana les decimos: ‘no estás sola’, tu vida importa, tu historia importa, tu maternidad no es una carga, no es un error, no es una desventaja, es fuerza, es valor, es vida que transforma al mundo.
Y a quienes hoy marchamos les recordamos con claridad: que no basta con venir, no basta con señalar, debemos hacer un fuerte compromiso a actuar, a acompañar, a sostener y no dejar solo a la Madre y al niño por nacer.

Porque estamos convencidos y creemos con toda el alma en un futuro donde ‘Vivan los dos’, no podemos cerrar este evento sin recordar a quienes no llegaron a ver la luz, a esas vidas que no tuvieron la oportunidad que nosotros sí tuvimos ‘no son cifras, no son estadísticas, son ausencias que duelen y que no podemos seguir ignorando’.
México está herido, herido por la violencia, por la indiferencia, por la pérdida del valor de la vida, y cuando dejamos de defender la vida desde su inicio hasta su fin natural, lo que crece es la insensibilidad y se debilita nuestra propia humanidad.
Por eso hoy no sólo marchamos, hoy hacemos un llamado urgente, a mirar, a sentir, a reaccionar, a defender la vida en cada rostro, en cada historia, en cada etapa, porque sólo cuando el derecho a la vida sea verdaderamente respetado, será entonces cuando: México podrá sanar, México podrá cambiar, pero sobre todo México podrá regresar a la paz”.