Por Karen Rivera/ Zunoticia
Huautla, Hgo.- El son huasteco cuenta con una particularidad que enamora a propios y extraños, su música, el zapateado y sus trajes de manta son algo distintivo de los náhuatlecos.
En la comunidad de Banderas la familia Bautista se suma a las enseñanzas de cada integrante, para dejar un legado y portar con orgullo las tradiciones de su tierra.
Don Jaime Bautista por muchos años se ha dedicado a la música y junto con su hijo Marco Antonio y su hija, tras inculcarles el amor por el son huasteco, formaron un trío huapanguero.
El pequeño Marco toca el violín, al tiempo que su hermana rasga las cuerdas de la quinta huapanguera y su padre marca la pauta para acompañarlos con la jarana.
Por la formación instrumental y de interpretación, don Jaime busca nuevos escenarios para proyectar estas enseñanzas y con ello contar con un ingreso para su familia.
Sin duda, ese es el ejemplo de amor por su tierra, su cultura y contribuir a las tradiciones de la región.