Por Salvador Altamirano/Zunoticia
Huejutla, Hgo.- Diario por las mañanas, de martes a sábado, la señora Roberta Hernández estaciona su triciclo acondicionado para la venta de tamales en una de las esquinas de la avenida Constituyentes, en la colonia Los Cantores, y vende al gusto del cliente tamal solo, de raja; verde, mole y dulce, o insertado en un bolillo llamado singularmente “guajolota”.
Indagando al respecto, manifestó que este tipo de tamal envuelto en hoja de maíz lo aprendió hacer en la Ciudad de México, de donde es originario el tipo, el cual por su sabor tiene mucho arraigo en la región Huasteca, particularmente en Huejutla.
A pregunta expresa, refirió que lo que más requiere el cliente es la clásica guajolota, consistente en un bolillo suave relleno con un tamal, que es una popular torta callejera que generalmente se consume en el desayuno, ya que es rápido y energético.
Al preguntarle si tiene conocimiento sobre el origen del nombre, explicó que en Puebla se conocía como guajolota a un pambazo relleno de enchiladas, concepto que evolucionó en la Ciudad de México al bolillo con tamal.
Añadió que independiente del origen del nombre, la guajolota tiene un profundo arraigo y aceptación como desayuno rápido en Huejutla, y aunque no es regional, es tradicional.
Para finalizar, comentó que, en lo que respecta al tamal verde, hay una diferencia en la preparación de la Ciudad de México y aquí, en la capital del país al chile verde se le mezcla un pedacito de carne de res o puerco, y nosotros, con una generosa porción de pechuga de pollo en hebra.